El lector ruso: Yulia Moskovskaya, terrorista

Yulia Moskovskaya (cuyo apellido de soltera era Joban), de veintidós años, fue detenida en San Petersburgo a mediados de junio. Es sospechosa de intento de atentado terrorista contra un empleado de una empresa de diseño de drones. Según el servicio de prensa de los tribunales municipales de San Petersburgo, no logró colocar el artefacto explosivo [sic].

Moskovskaya fue puesta bajo custodia en un centro de detención preventiva. Los investigadores afirman que “sostiene una ideología pro ucraniana y es hostil al gobierno ruso vigente”, y afirman que la joven intentó “influir en la toma de decisiones” mediante un atentado terrorista. Cada mes se abren muchas causas penales por terrorismo, pero, por lo general, no implican atentados a personas específicas. El 2024, setenta y cinco personas, incluidas diez mujeres, fueron condenadas en Rusia por perpetrar atentados terroristas.

Bumaga ha revelado que Moskovskaya no se comunica con su familia y que una amiga suya se ha convertido en su portavoz. Conversamos con esta joven acerca de cómo se comportaba la sospechosa antes de su arresto, cómo se endeudó y su mudanza a San Petersburgo.

La familia de la detenida: «Yulia cambió su apellido: no quería que nada le recordara a sus parientes»

Yulia y yo somos muy amigas. Su abogado me informó de su arresto. Cuando me contactó quedé impactada . Al principio pensé que era una broma. Todavía no puedo creer que esto haya sucedido de verdad.

Conozco a Yulia desde el 2017. Somos de ciudades diferentes y nos conocimos por internet en un grupo de fans de nuestra cantante favorita. Al principio éramos amigas por correspondencia, pero luego nuestra relación pasó a la vida real y nos encontramos en persona muchas veces.

Yulia no estaba en contacto con mucha gente, así que seguramente compartió mis datos con su abogado. Ella no tenía muchos amigos. Yulia no hablaba con sus familiares. Tiene madre y un hermano menor [que viven en Moscú], además de sus abuelos, que viven en otra ciudad.

Yulia siempre tuvo una mala relación con su madre. Su madre vivía con un novio que siempre maltrataba y golpeaba a Yulia. Su madre defendía a su novio en lugar de a su hija.

Yulia Moskovskaya. Fuente: redes sociales

El padre de Yulia falleció el 2020, Yulia tampoco tenía una relación cercana con él. Bebía mucho. Solía traer a casa a sus compañeros de copas y se emborrachaba tanto que no podía ni tenerse en pie. Yulia solía escaparse a casa de los vecinos cuando su padre, enajenado, intentaba golpearla. Cuando la llamaba por teléfono, oía a su padre ponerse furioso, le decía algo a Yulia, y ella gritaba y salía corriendo. Incluso los vecinos llamaban a la policía, pero sólo conseguían calmarlo un rato y sólo una vez lo llevaron a la cárcel. Prácticamente Yulia no tenía a nadie a quien recurrir. En sus momentos difíciles llamaba a la línea de apoyo en salud mental.

Ya adulta, Yulia cambió su apellido [de Joban a Moskovskaya]: según ella, no quería que nada le recordara a sus parientes. Buscó tratamiento psicológico. Al principio, tenía la esperanza de que la ayudaran, pero luego acudía simplemente para desahogarse.

Las deudas y la mudanza de Moscú a San Petersburgo: «El trabajo creativo era su única afición estable»

Yulia se matriculó tres veces en diferentes [instituciones de educación superior]. Pero en cuanto algo no le gustaba, lo abandonaba. Durante un tiempo, estudió diseño. No recuerdo cuáles eran sus otras dos especialidades.

Hace unos años Yulia se mudó por primera vez de Moscú a San Petersburgo: siempre le había gustado esa ciudad. Podría decirse que transitaba entre ambas capitales.

Yulia vivía inicialmente en su propia casa. Su padre dejó una herencia y tras su muerte Yulia y su hermano vendieron el piso paterno de Moscú y se repartieron el dinero, así pudo comprarse su propio lugar en San Petersburgo. Vivió allí unos meses, pero se aburrió y compró un piso en otro barrio. Después de un tiempo, regresó a Moscú y compró un piso en la región de Moscú. Poco después, vendió su última casa y regresó a San Petersburgo, donde vivía alquilando un piso.

Yulia cambiaba de trabajo a menudo. Su primer puesto fue en un McDonald’s, antes de que [la cadena] se marchara de Rusia. Trabajó allí por años. Después trabajó como repartidora y luego como asistente en una tienda. Casi todos los meses cambiaba de trabajo si este no le satisfacía. No consideraba ninguno de sus puestos como algo permanente. Decía que pronto se iría de Rusia y que sólo necesitaba un trabajo temporal a medio tiempo.

Yulia Moskovskaya. Fuente: redes sociales 

Sé que Yulia tenía préstamos pendientes y que no tenía suficiente dinero para vivir. Dijo que unos cobradores de deudas la habían demandado. (En mayo del 2025 un tribunal de Moscú falló a favor de los cobradores que intentaban recuperar las deudas de Moskovskaya en virtud de un contrato de préstamo). Había gastado dinero en cirugías [no cubiertas por la sanidad pública gratuita] y correctores dentales.

Lo sé, no es una persona muy estable. Se aburre rápidamente. Su único pasatiempo duradero era la creación. (En redes sociales Moskovskaya seguía a muchos grupos de literatura y poesía de la Edad de Plata —Bumaga—). Dibujaba y escribía poemas. Últimamente había estado fabricando sus propias joyas e intentaba venderlas.

Moskovskaya, sus ideas y su gato abandonado: «Antes de ser arrestada, dijo que quería ir a la guerra».

Cuando estalló la guerra, Yulia mostró inmediatamente su apoyo a Ucrania. Dijo que no le gustaba el régimen ruso. Tenía una postura muy firme al respecto. Pero yo no diría que siempre le interesó la política. Antes de la guerra no me había fijado que seguía las noticias. Me sorprendió que de repente se politizara. Además no tiene familiares ucranianos.

Antes de su arresto, el verano pasado, había estado diciendo que quería ir a la guerra.  Mencionó que había visitado oficinas de alistamiento militar y contactado con personas que podrían ayudarla a llegar a Ucrania, pero todos, según ella, la habían rechazado. Intenté advertirle sobre las consecuencias: ¿y si moría o algo así? Me respondió que no le importaba, que ese era su propósito en la vida y que una muerte así es un acto de heroísmo.

Durante todo el último mes estuvo diciendo que se iría de Petersburgo a Ucrania y que alguien le ayudaría a hacerlo.

Cuando detuvieron a Yulia sólo me permitieron hablar con ella por unos segundos. Lo único que me dijo fue que fuera a buscar a su gato, que había sido trasladado temporalmente a un refugio.

El gato de Yulia Moskovskaya. Fuente: redes sociales

Me imaginé que Yulia estaría histérica, presa del pánico. Pero, según su abogado, está sorprendentemente tranquila.

Fuente: “‘Ella intentó plantar explosivos bajo un auto”: una amiga de Yulia, la acusada de 22 años de planificar un ataque terrorista, habla de su soledad y sus deudas” Bumaga, 30 de junio del 2025. Traducido al inglés por the Russian Reader y al español por Hugo Palomino

El lector ruso: La muerte como ideal nacional ruso

Vladimir Putin habla con un grupo de viudas rusas de la invasión a Ucrania. Subtitulado en inglés por Julia Khazagaeva.

La muerte como ideal nacional. Observen los rostros de estas mujeres que perdieron a sus hombres en la guerra contra Ucrania. Resplandecen con un nuevo significado. “Soy madre de cuatro hijos y, recientemente, enviudé… Gracias, Vladimir Vladimirovich”, “Perdí a mi hermano en la SVO [operación militar especial], pero mis tres hijos están creciendo para ser futuros defensores. Gracias”, le dicen a quien asesinó a sus familiares. El vacío existencial ruso finalmente se ha llenado. La vida tiene un propósito que redime la falta de sentido de la existencia. Perder la vida en la guerra significa valor y honor. Nada en la vida anterior, en tiempos de paz, garantizaba esto. Un contrato [para servir en el ejército] convierte a un hombre en un héroe. Ya no es un bastardo a los ojos de las mujeres que le estiman.

Así que el millón de vidas que se ha cobrado la guerra no inquieta particularmente a nadie [en Rusia]. Todos los sacrificios y las víctimas valen la pena si se convierten en motivo de orgullo nacional ruso. No escatimarán en personas, tres millones o más si llega el caso. Y no importará a quién asesinen: ucranianos, estonios o polacos. La guerra es una droga. Mientras la guerra siga en curso, la dura humillación se pospone. Estas son malas noticias para el mundo, especialmente para quienes imaginan que mientras Putin libra la guerra, los rusos desean la paz.

P.D.: Subtitulé el video en inglés. Puedes descargarlo de mi canal de Telegram. Compártelo con quienes quieran entender el misterio de “El alma rusa”.

Fuente: Julia Khazagaeva (Facebook), 2 de mayo del 2025. Traducido al inglés por the Russian Reader, y al español por Hugo Palomino.


Fuente: Nexta TV (X), 29 de abril del 2025 (captura de pantalla)


“Tatiana Sokolova no volverá a oír a su hijo llamarla ‘mamá’ nunca más. Él murió heroicamente en la zona de operaciones militares especiales”, decía el titular de un noticiero de la región de Cheliábinsk durante las celebraciones del Día Internacional de la Mujer, en honor a las madres de los soldados rusos.

Ese evento, en el que se entregaron flores a las madres de los soldados, fue organizado por el Movimiento de Mujeres Rusia Unida, grupo afiliado al partido de gobierno.

Esta fue sólo una de las muchas celebraciones de este año, previas al Día Internacional de la Mujer, alrededor de las figuras de madres y esposas de los soldados que toman parte en la invasión a Ucrania, así como de viudas y familias de los caídos.

El Día Internacional de la Mujer, una de las festividades más importantes en Rusia, celebra la contribución de las mujeres en la sociedad, la ciencia y el mundo laboral. Tiene profundas raíces en la historia soviética, cuando se promovió como símbolo de la igualdad de género.

Pero desde la invasión a gran escala a Ucrania, los funcionarios rusos y los medios estatales han defendido un ideal diferente: ser la esposa o la madre de un soldado.

“Con la militarización de la sociedad, el sistema educativo y la economía, y con el ‘ciudadano ideal’ —el soldado varón— al centro de esta, las autoridades están promoviendo activamente la imagen de la esposa del soldado como su complemento”, dice la investigadora de género Sasha Talaver al Moscow Times.

“La representación de las mujeres en tiempos de guerra y de crisis estatal emerge siempre como cuestión fundamental para la imaginación política”, afirma Talaver.

En este Día de la Mujer, miembros del partido Rusia Unida y activistas pro-Kremlin han entregado flores, organizado eventos literarios y visitado a las familias de la  milicia con regalos y comida.

“Estamos orgullosos de las mujeres que criaron a los héroes de la operación especial y a los jóvenes que se han alistado como soldados contratados”, dijo esta semana la senadora Daria Lantratova, copresidenta del Movimiento de Mujeres Rusia Unida.

El movimiento lanzó esta semana la campaña “Flores para las Madres de los Héroes” que se ha extendido a 40 regiones para repartir regalos y flores a los familiares de los soldados.

Una residente de la región de Múrmansk, que perdió a su hijo en la guerra, recibió del partido Rusia Unida una picadora de carne el 8 de marzo. Foto: redes sociales.

En lo que quizás sea el evento más desconcertante de este Día de la Mujer, las madres de los soldados caídos recibieron picadoras de carne como obsequio de funcionarios locales de Rusia Unida en la región de Murmansk.

La noticia provocó una ola de críticas y el electrodoméstico de cocina se ha convertido en un símbolo sombrío del gran número de bajas en los ataques del ejército ruso en Ucrania.

Después de que la historia se hiciese viral en medios rusos y ucranianos, la madre de un soldado fallecido grabó en video una declaración en la que decía que estaba planeando comprarse una picadora de carne, pero Rusia Unida “se la había regalado justo a tiempo”.

“Era justo lo que te pedía”, dijo la anciana.

En Cheboksary, una ciudad de la República de Chuvashia, los funcionarios organizaron un evento exclusivo para viudas y madres de los soldados caídos.

“¡Que el dolor se convierta pronto en orgullo!”, declaró el diputado local Yevgeny Kadyshev. Las mujeres recibieron ramos y bolsas de regalo etiquetados con el mensaje “Felicidad y Alegría”.

Las autoridades rusas, el partido Rusia Unida incluso, promueven la imagen de una esposa o madre militar como el ideal de feminidad, dice la investigadora de estudios de género Ella Rossman al Moscow Times.

El Movimiento de Mujeres Rusia Unida se fundó en los meses posteriores a la invasión de Ucrania en 2022 “como una clara respuesta al activismo feminista contra la guerra”, dijo Rossman, refiriéndose a grupos como la Resistencia Feminista Antibélica y los movimientos de esposas y madres de soldados movilizados.

“Actualmente, el arquetipo femenino más visible en la esfera pública es el de la mujer que espera a que su soldado regrese del frente”, dijo Rossman. “Pero esta no es la única imagen. Hay narrativas completamente opuestas, como la de las mujeres militares propiamente”.

Rossman señaló un artículo de un tabloide pro-Kremlin sobre una mujer de Rostov que firmó un contrato militar y fue a la guerra.

“Es una madre que dejó luchar a su hija,  perdió una pierna en combate y le dice a los periodistas que tan pronto como se recupere, volverá al campo de batalla”, dijo Rossman.

Las estaciones de televisión locales han estado cubriendo los eventos del Día de la Mujer para las madres y esposas de los soldados, mientras que también resaltan a las mujeres que ayudan o luchan en el frente.

Tras estas celebraciones oficiales, los políticos, a veces, invitan a estas mujeres a tomar el té. En Stavropol, se preparó una mesa para las madres y esposas de los soldados tras un concierto en un hospital de veteranos.

“Algunos esperan el regreso de sus hijos. Otros, lamentablemente, han perdido a sus defensores, quienes dieron la vida por la Patria”, escribió en redes sociales la senadora Daria Lantratova, representante de Luhansk ocupado.

Los activistas de Rusia Unida también entregaron flores a las madres de los soldados en el Donetsk ocupado.

“Su hijo es un héroe. La felicitamos por estas fiestas y le deseamos lo mejor. Esperamos que esta guerra termine y que llegue la paz”, le dijo una activista del Movimiento de Mujeres Rusia Unida a una anciana. Al escuchar la palabra “héroe”, la mujer rompió en llanto.

“No llores”, le dijo la activista de Rusia Unida a la anciana al despedirse.

Los soldados rusos que combaten en Ucrania también enviaron mensajes en vídeo a las madres y viudas de la milicia antes de la festividad.

“Los héroes nacen en familia. Las mujeres nos dan a luz. Las mujeres nos crían en jardines de infancia y escuelas. La formación de un héroe se debe a las grandes mujeres de su vida”, declaró Leonid Lapin, soldado que luchó como comandante de pelotón de francotiradores en Ucrania, en un mensaje de video.

Putin recibe a Olga Chebyova, viuda de Sergei Chebnyov, “héroe de Rusia”. Foto: kremlin.ru 

Rusia Unida incluso ha involucrado a niños con discapacidad en las celebraciones. En el distrito autónomo de Yamalo-Nenets, madres e hijos de un centro para progenitores de niños con discapacidad mental y física, elaboraron tarjetas de felicitación para familiares de soldados.

“Esta no es solo una buena iniciativa. Al ver cómo se involucran los niños con necesidades especiales, cómo les brillan  los ojos, uno se da cuenta de que vamos por buen camino”, dijo Alexei Komarevtsev, miembro de Rusia Unida.

En una entrevista en un canal de noticias local, describió el proyecto de manualidades como una forma de socialización para niños con discapacidad. Algunas de las tarjetas, añadió, se enviarán al frente de batalla, “porque también hay niñas sirviendo allí”.

En algunas regiones, como Tula, las esposas y madres de los soldados recibieron un pago único de 10.000 rublos (unos 100 dólares) por el Día de la Mujer. En otros lugares, los regalos incluyeron sets de maquillaje o entradas para la filarmónica.

En la región de Moscú, Rusia Unida organizó un seminario de maquillaje para esposas de soldados, afirmando que este tipo de iniciativas “ayudan a fortalecer los valores familiares y a mejorar la calidad de vida en la sociedad”.

“La guerra altera las normas sociales y el estilo de vida”, dijo Rossman. “Pero también impone restricciones a la posibilidad misma de una dicotomía rígida entre los roles masculinos y femeninos, aunque la guerra parezca encajar perfectamente en esa dicotomía”.

Es probable que esa sea la razón por la que las autoridades han estado trabajando horas extra para reforzar el ideal de valores “tradicionales”del Kremlin desde el inicio de la guerra, dijo.

“Las autoridades rusas se ven obligadas a declarar y reforzar los valores tradicionales [porque] muchas familias que antes de la guerra estaban intactas ahora han perdido a sus padres”, dijo Rossman. “También hay mujeres militares —médicas, por ejemplo— y mujeres que han ido voluntariamente a la guerra. Ignorar a estas mujeres es imposible. Ellas también son un objetivo desde el punto de vista de la propaganda”.

A medida que la guerra se alarga y las pérdidas rusas aumentan en el campo de batalla, las autoridades se ven obligadas a equilibrar diferentes ideales de feminidad en sus mensajes de propaganda, dice Rossman.

“Tienen que crear constantemente diferentes arquetipos femeninos para diferentes públicos”, dijo.

Fuente: Angelina Trefilova, “Autoridades rusas glorifican a las esposas y madres  de la milicia por el día de la mujer”. Moscow Times, 7 de marzo del 2025. Traducido al español por Hugo Palomino.

El lector ruso: El pueblo libre de Vorónezh

El 22 de abril del 2025 la policía de Vorónezh allanó los domicilios de activistas que, según el Centro “E” [la policía antiextremista rusa], estaban vinculados al canal de Telegram Pueblo Libre de Vorónezh. Los registros también incluyeron graves golpizas y amenazas, y algunos activistas fueron obligados a grabar vídeos de apoyo a Putin y su guerra en Ucrania. Casi todos los activistas habían sido ​​previamente procesados por acusaciones  políticas, pero ahora han sido intimidados a tal punto que ahora temen presentar alguna  denuncia por tortura contra la policía.

Un video de 38 minutos fue publicado en el canal del Pueblo Libre de Vorónezh el 16 de abril del 2025. En el video, visto por menos de trescientas personas, cuatro activistas —Grigory Severin, Nadezhda Belova, Yuri Avsenyev y Alexander Zheltukhin— comentan noticias antes de trotar por la orilla del río Vorónezh. Este género es llamado “charla de café”: con las noticias como punto de partida, los amigos hablan sobre el problema del alcoholismo, la apatía social, el aumento del consumo de drogas y la sensación general de pesimismo.

Activistas del canal de Telegram del Pueblo libre de Vorónezh: Grigory Severin, Alexander Zheltukhin, Yuri Avsenyev y Nadezhda Belova

Nadezhda Belova resume el contenido del video al principio del mismo.

“En síntesis, todo está mal, y es más, todo empeorará. Para resumir, la situación en este lugar está en su fase terminal” dice ella.

Sostiene que Rusia inevitablemente se encamina hacia “Corea del norte”: una dictadura desmantelada y podrida, porque los rusos, de alguna manera, todavía la defienden y quieren vivir en ella. Belova tiene motivos para ser pesimista: incluso antes de la guerra, el Estado la había acusado de “apología del terrorismo” por comentarios que hizo en redes sociales tras el atentado suicida de Mijaíl Zhlobitski contra una oficina del FSB en Arkhangelsk. El 2020, un tribunal militar la condenó a pagar una multa de 400.000 rublos. Estuvo en la lista de “terroristas y extremistas” de Rosfinmonitoring durante varios años y su familia tuvo que abandonar su pueblo natal para alquilar un piso en Voronezh, ya que sus vecinos no la asistieron en su lucha contra las injustas acusaciones.

Vídeo publicado en el canal de Telegram Pueblo Libre de Voronezh el 16 de abril del 2025

“Nuevamente, toda Vorónezh está cubierta de anuncios de drogas. Las fuerzas del orden protegen el tráfico [ilegal de drogas] y si no lo hicieran, estos anuncios no existirían. En la tienda Pyaterka [de veinticuatro horas] de mi barrio, justo en la entrada, hay un colorido grafiti pintado en el umbral: «Comprar drogas es como salir a comprar pan»», dice Alexander Zheltukhin. En años anteriores, Zheltukhin fue multado, por protestar contra la persecución de Belova, y arrestado por protestar en apoyo a Navalny. «Y si no estuviera protegido, diría yo, por el mismísimo FSB, que probablemente se lleva un porcentaje…»

—¡Cuidado! Estás desacreditando al FSB —dice Belova, interrumpiéndolo—. ¡No estoy de acuerdo! ¡No puede ser!

Las advertencias y omisiones se repiten a lo largo de toda la conversación. Los activistas saben que cualquier uso de la libertad de expresión es potencialmente peligroso en la Rusia de hoy y tratan de cubrir sus bases siempre que pueden. (Spoiler: no funcionó).

“Ellos dicen que es imposible no confesar”

Unos días después, el 22 de abril, la policía allana los domicilios de las cuatro personas implicadas en el trote, así como los de otros activistas de Vorónezh. Se realizaron registros en ocho lugares presuntamente relacionados con el Pueblo Libre de Vorónezh. En la mayoría de los casos, las fuerzas del orden actuaron con extrema dureza. Utilizaron esposas y pistolas eléctricas, golpearon a la gente, intimidaron a los activistas y a sus familias, y los maltrataron emocionalmente.

Foto publicada por Nadezhda Belova

Todos los miembros de la familia de Belova recibieron disparos de pistola paralizante. Belova, posteriormente, publicó en Facebook fotos de sus propios moretones y las marcas de sangre en los cuerpos de su hijo y su esposo. La policía confiscó todos sus dispositivos electrónicos y dejó su piso de alquiler en un estado tal que la casera exigió a los Belov que desalojaran inmediatamente después del registro. La policía amenazó con enviar a su hijo,  estudiante universitario, a la guerra, y tras la inspección, un policía grabó un video de Belova arrepintiéndose.

“Fuera de cámara [el policía que golpeaba al esposo de Belova] preguntó: ‘¿Apoya [la operación militar especial]?’. Le digo: ‘Sí’. Me pregunta: ‘¿Apoya a Putin?’. Le digo: ‘Sí’. Es un comentario a la ligera, pero repugnante, sobre todo cuando veo una pistola eléctrica presionando la pierna de mi hijo”, declaró Belova a Okno.

La policía grabó en vídeo similares “confesiones” de muchas otras personas [capturadas en las redadas].

Tras los registros, Zheltukhin acabó en el hospital con cinco costillas rotas y varias vértebras dañadas. Él declaró a OVD Info que cayó del tejado de una casa del pueblo al intentar escapar de la “operación punitiva”: “Parece que me rompí las costillas al caer, y me golpearon [en esas costillas], me duele mucho”. La policía le puso una bolsa en la cabeza y le aplicó una descarga eléctrica con una pistola paralizadora. Sus amigos lo fotografiaron posteriormente en el hospital: tenía la cara cubierta de moretones.

Fyodor Orlov, de 36 años, también fue golpeado. Tras esto, afirmó que “se lo hizo todo él mismo”. Se autoinfligió todos los moretones y raspaduras, se vendó los ojos con una bufanda y permaneció sentado así durante dos horas, hasta que cayó solo en un zarzal: hay fotos de su espalda, completamente cubierta de sangre. “Entonces alguien —es decir, yo— me dibujó un órgano sexual en la cabeza calva solo por diversión”, declaró a OVD Info. Los agentes del orden también amenazaron con cortarle un dedo, dejándole arañazos delatores.

Detalle del dedo de Fyodor Orlov

“Fue bastante duro. Lo más duro posible, hasta el punto de que dicen que ahora entienden por qué la gente confiesa crímenes que no cometió. Porque, dicen, es imposible no confesar. Orlov tiene cientos de marcas de pistola eléctrica [en el cuerpo]. ¡Cientos! Lo llevaron al bosque. Creyó que lo llevaban allí para matarlo», dice Pavel Sychev, de 38 años.

Sychev es activista y consultor político de Vorónezh. Conoce a los administradores del canal Pueblo Libre de Vorónezh por su pasado activista: no tienen un contacto cercano aunque los haya visto en piquetes. El domicilio de Sychev también fue registrado el 22 de abril, aunque sin  violencia.

[La policía] registra mi casa, por lo general, sin infringir la ley, y nunca usan la fuerza conmigo o con mi familia. Vienen a mi casa todos los años desde el 2022. Son registros rutinarios. Siempre me han intervenido como testigo en causas penales con las que ni siquiera tengo conexión indirecta”, dice Sychev. “[Cuando] hay un caso federal [por ejemplo, el caso contra Grigory Melkonyants y otros activistas del movimiento Golos—Okno] y realizan una serie de registros por todo el país, y vienen a registrar mi casa por si acaso”.

“El mal ama al silencio”

Es improbable que la nueva serie de registros se debiera al último video publicado en el canal de Telegram. Nuestras fuentes sugieren, más bien, que el motivo de los allanamientos es que en el Pueblo Libre de Vorónezh se escribe y habla constantemente de personas condenadas por alta traición y terrorismo (por sabotear cajas de cambio de vías férreas, torres de telefonía móvil, etc.). Los administradores del canal tratan a estas personas como opositores a la guerra. Para las fuerzas del orden, en cambio, son delincuentes condenados por delitos violentos.

El pretexto formal para la serie de registros del 22 de abril fue la causa penal contra Grigory Severin por cargos reiterados de desprestigio del ejército. Según se desprende del escrito de la acusación, mientras cumplía condena en una colonia penitenciaria [había sido condenado a dos años y medio de prisión por “incitar públicamente al extremismo”, condena que cumplió para ser liberado el otoño pasado–Okno], Severin desacreditó a las fuerzas armadas rusas. Tras el allanamiento, fue detenido.

Sychev cree que este caso penal fue “preparado”.

“Ya ves, en Rusia tenemos la práctica de ‘casos de cajón’. Esto significa que ya existe una causa penal en su contra: todo un expediente preparado de antemano que se encuentra guardado en un cajón, esperando su turno. En el caso de Severin, su primer caso también estaba guardado en un cajón. Cuando fue arrestado, se supo que todo su expediente se había preparado un año antes”.

Se desconoce qué llevó a la policía a sacar el expediente del cajón en ese momento. Pero el hecho mismo de que Severin se enfrente a un proceso judicial no sorprende a Sychev.

“Cualquiera que conozca a Grigory, aunque sea de pasada, sabe que es un hombre que no se queda callado. Si alguien le pregunta directamente qué opina sobre tal o cual cosa, él responde sin rodeos, incluso si la respuesta conlleva el riesgo de ser acusado penalmente. Es un hombre que siempre intenta demostrar a todos el punto de vista que defiende. Que yo sepa, el primer cargo por “descrédito de las fuerzas armadas” en su contra ocurrió por explicar su filosofía de vida a unos agentes de tráfico que lo habían detenido. El segundo cargo se originó al comunicar su postura a sus compañeros de celda. En su caso, esto es normal: no se calla; habla abiertamente, sin rodeos. Así que era cuestión de tiempo. Cuando alguien habla abiertamente sobre un tema tan peligroso y delicado —y en nuestro país la “operación militar especial” es un tema delicado— hay muchas probabilidades de que, tarde o temprano, sea procesado”.

Ese mismo día, se abrió una causa penal contra el activista Yury Avsenyev, de 65 años, otra persona implicada en el trote por el dique del río Vorónezh. Su domicilio también fue registrado el 22 de abril, pero fue puesto en libertad bajo fianza. Avsenyev es sospechoso de incitar públicamente al extremismo.

Yuri Avsenyev

Los activistas de Vorónezh víctimas de la brutalidad policial aún no han tenido la valentía de presentar denuncias y temen una publicidad excesiva.

“Están realmente asustados”, dice Pavel Sychev. “La información que ahora tengo es que no presentarán denuncias por tortura, pero no sé, quizás alguien los convenza. Tienen mucho miedo de que, si lo hacen, no haya ningún llamado de atención a las fuerzas del orden, sino que simplemente estos vendrán y se vengarán de los denunciantes. Todos están convencidos de que los matarán. Les dije que el mal ama al silencio, y que si no reaccionan ahora hay más probabilidades de que esto se repita. Pero dijeron que es muy fácil juzgar desde fuera cuando no has sido torturado. ‘Tenemos miedo de que nos hagan algo’ [dicen]”.

Nuestras fuentes señalan que esta ilegalidad oficial no había ocurrido nunca en Vorónezh. Usualmente, los registros domiciliarios de activistas políticos y las detenciones se han llevado a cabo siguiendo  las normas, sin violencia. El único caso, ampliamente difundido, de impunidad oficial culminó con cargos penales contra los agentes de policía implicados y una indemnización económica para las víctimas. En mayo del 2018, los investigadores criminales Sergei Kosyanenko y Oleg Sokolovsky torturaron a los estudiantes universitarios Maxim Grebenyuk y Sergei Troyansky con la esperanza de obligarles a confesar que habían robado un teléfono móvil. Los estudiantes fueron retenidos en la comisaría n.º 4 del distrito de la Comintern de Vorónezh durante seis horas, esposados ​​y estrangulados con una bolsa de plástico. Se negaron a autoincriminarse y, posteriormente, documentaron sus lesiones y presentaron una denuncia por tortura ante el Comité de Investigación. El 2021, Grebenyuk recibió un millón de rublos y Troyansky, 500.000 rublos como compensación por su tortura.

La brutalidad actual de la policía de Vorónezh podría deberse a la proximidad del frente, según sugiere una fuente que ha pedido permanecer en el anonimato. Lo cierto es que, desde el inicio de la invasión a gran escala, las fuerzas del orden de Vorónezh han sido destacadas regularmente en los llamados nuevos territorios: las regiones ocupadas de Donetsk y Luhansk.

“Hay graves problemas legales en esos ‘nuevos territorios’. Y las prácticas que allí se emplean son inhumanas, creo. Cuando regresan aquí, a su tierra natal, simplemente no se vuelven a adaptar”, dice nuestra fuente, que no está conectada con el canal de Telegram del Pueblo Libre de Vorónezh. “Se consideran por encima de la ley. Creen que están involucrados en una buena causa y que pueden torturar a gente mala por el bien de la buena causa. Cuando alguien lo intenta una vez, cuando se da cuenta de que puede salirse con la suya sin ningún problema, es muy difícil frenarlo, y la situación sólo se agravará”.

Fuente: “‘Estado terminal’: Agentes del orden de Vorónezh golpean brutalmente a activistas durante allanamientos,” Okno, 29 de abril del 2025. Traducido a inglés por The Russian Reader y al español por Hugo Palomino

El lector ruso: “Que me juzguen por traición” (Andrei Trofimov)

Andrei Trofimov, condenado activista pacifista ruso. Foto: Página Vkontakte de Andréi Trofimov, vía Mediazona.

El 2023, el activista pacifista Andrei Trofimov, de Tver, fue condenado por diversos cargos (entre ellos, difundir noticias falsas sobre el ejército ruso, incitar al extremismo e intentar unirse a la legión Libertad de Rusia) a diez años de cárcel en una prisión de máxima seguridad. En su declaración final del juicio, llamó a Vladimir Putin “estúpido” (khuilo) y apoyó vehementemente los ataques ucranianos al Puente de Crimea y al Kremlin. Esta declaración se usó como fundamento para una segunda causa penal contra él, esta vez con cargos de “apología al terrorismo” y “difamación del ejército”.

Hoy (6 de mayo del 2025), el juez Vadim Krasnov del Segundo Tribunal Militar del Distrito Occidental extendió la condena de Trofimov a trece años. El fiscal Andrei Lopata había solicitado al juez una pena mayor a quince años.

Antes de la lectura del veredicto de su primer juicio, Trofimov había solicitado al tribunal la imposición de la pena máxima. Ahora, también ha pedido que se le acuse por alta traición, un delito más grave, alegando su participación del lado ucraniano en la guerra informativa.

A continuación, la publicación de Mediazona, un tanto abreviada, de la declaración de Trofimov durante los argumentos orales del [segundo] juicio.

* * * * *

Su Señoría, las circunstancias objetivas de mis acciones, que la investigación ha calificado como delitos, están correctamente expuestas en la acusación y han sido investigadas a fondo durante la audiencia judicial.

En mi declaración, quisiera profundizar en las razones de estas acciones, en mis objetivos, y analizando en detalle las imputaciones una a una, brindar mi respuesta a las acusaciones; es decir, explicar mis motivos para no declararme culpable. Y, en conclusión, quisiera solicitar al tribunal lo que debe hacerse conmigo a continuación.

Yo vivía tranquilamente en mi casa de campo, con mis gatos, sin molestar a nadie. Mi vida cambió drásticamente el 24 de febrero del 2022. El motivo, tanto del primer proceso penal como del actual [en mi contra], ha sido la invasión a Ucrania por parte de Rusia. Explicaré luego y con más detalle por qué considero así ese evento.

De hecho, estoy en prisión por lo que he dicho. No hice nada ni en el primer caso ni en el segundo. Pero esta ha sido mi forma de involucrarme en tales eventos, porque me era físicamente imposible salir del país y no tenía ningún deseo de permanecer en silencio en ese trance. Porque, claro, es mi vida.

¿Por qué he hecho esto? Debo responder a sus comentarios de ayer en el sentido de que mis declaraciones, incluso en el tribunal, podrían perjudicar mis propios intereses. Su Señoría, no me interesa una sentencia más corta. Yo ya estoy en prisión.

¿Cuál es el propósito de lo que hago? En general, es una cuestión de supervivencia. Simplemente entiendo el instinto de supervivencia no como la preservación del cuerpo en sí, de su salud física, porque no soy solo mi cuerpo. Quiero preservar mi conciencia en esta difícil situación, mi capacidad para distinguir entre blanco y negro, entre la falsedad y la verdad, y, aún más importante, mi capacidad para decir en voz alta lo que creo que es cierto.

Esta cuestión mía no comenzó el 2022. Siempre he intentado vivir así. Es solo que mi deseo de mantener esta capacidad en tales momentos —es decir, la capacidad de decir la verdad, de mantener mi conciencia— es lo que me lleva a actuar así.

¿Qué hechos hemos observado? Hemos presenciado pruebas concretas de delitos de los que no se me acusa, evidencias de la violación del artículo 278 del Código Penal Federal Ruso, es decir, la toma o retención forzosa del poder. Me refiero a Vladímir Putin, quien ha ocupado el cargo oficial más alto de la Federación Rusa durante exactamente un cuarto de siglo. En todo este tiempo, la Constitución de la Federación Rusa ha mantenido el principio de sucesión de poderes, establecido en la forma del gobierno de dos mandatos [para la presidencia rusa]. Hemos presenciado una violación directa de esta norma, es decir, la retención forzosa del poder.

En cuanto a lo ocurrido desde el 24 de febrero, vemos pruebas concretas de la violación del artículo 353 del Código Penal, es decir, la planificación, preparación, desencadenamiento y ejecución de una guerra ofensiva.

¿Qué he hecho al respecto? Públicamente, en un piquete solitario [aunque prolongado], he demostrado la insanía del Estado ruso. Vea, la fiscalía pide quince años en total: una pena por asesinato, pero incluso por asesinatos, las sentencias suelen ser más cortas. Y, sin embargo, mis actos no perjudicaron a nadie ni causaron daño alguno.

No me refiero sólo al período cubierto por estos casos penales. Nunca he tocado a nadie ni robado un céntimo en mi vida. Sin embargo, [el fiscal quiere condenarme a] quince años. Creo que esto demuestra la demencia del Estado. El Estado exhibe con gusto esta cualidad al ponerme como ejemplo.

¿Cómo respondo? Demostrando fortaleza. Esto es vital, porque espero que los ucranianos vean lo que he estado haciendo. Miren: lo arrestaron. Lo condenaron y le dieron doce años de pena máxima. Juzguen el efecto en relación con el segundo caso. ¿Hicieron un buen trabajo convenciéndome [de mi error]? Es decir, ¿he dejado de hacer lo que hacía? ¿Se ha apagado mi voz? No, no se ha apagado.

Hemos presenciado lo mismo en el frente militar. Por cuatro años seguidos el estado ruso ha ensangrentado a un país vecino. Ucrania no se ha rendido ni se rendirá.

Entre las cosas de las que no se me ha acusado exactamente, pero que se han repetido en los autos de acusación y entre las pruebas presentadas en el juicio, está mi insulto a Vladimir Vladimirovich Putin con la palabra grosera «estúpido». ¿Qué he hecho? A esto le llaman desacralización.

Porque la sacralidad del poder supremo es uno de los fundamentos de la forma de gobernar de la Horda de Oro. Cuando pública, repetida y diariamente; en el primer juicio, en el segundo, o en el medio de la detención preventiva, he hecho este truco, he desacralizado a Vladimir Putin. Esto es importante porque este régimen terminará de todas formas y deseo con todas mis fuerzas apurar tal fin. Odio a ese hombre. Y lo que dice la fiscalía sobre el “motivo del odio político” es la pura verdad. Puedo confirmarlo.

El público al que me dirijo con estas acciones no vive en Rusia, porque la sociedad rusa está muerta y es inútil intentar hablar con ella. Mi público es Ucrania.

En cuanto a los cargos contra mí, no me declaro culpable de ninguno de los cargos de violación del artículo 205.2 del Código Penal. El caso es el  el texto mismo, simplemente publicado en internet y leído en voz alta en el centro de prisión preventiva, porque no considero que los incidentes que he decidido incluir en mi alegato final del juicio sean “actos terroristas”. Los he elegido a propósito.

Lo que está en juego son los dos ataques al Puente de Crimea. Este puente es una arteria de transporte vital que abastece a las fuerzas armadas federales rusas en Crimea. Un ataque a una instalación militar constituye un caso de violencia armada. El ataque fue llevado a cabo por las fuerzas armadas de Ucrania.

¿Por qué se catalogó como “ataque terrorista”? Sé perfectamente por qué. Esto se hizo, primero, para poder usarlo en la propaganda rusa y así deshumanizar al enemigo. En otras palabras, la Federación Rusa no está en guerra con las fuerzas armadas de Ucrania, que están estipuladas por la ley ucraniana y cumplen con su deber constitucional, sino con bandas terroristas de “banderistas” y “ukronazis. Para apoyar esta agenda es que se toman decisiones y se inician procesos penales por cargos de “terrorismo” en casos de conflicto armado.

En cuanto al segundo incidente que he mencionado, el ataque al Kremlin el 3 del mayo del 2023, ¿qué sabemos? El comunicado del Comité de Investigación, citado ayer por la fiscalía afirma categóricamente que el ataque se llevó a cabo contra la residencia del presidente de la Federación Rusa, comandante en jefe de las fuerzas armadas federales rusas. Además, los ucranianos también atacaron el edificio del Senado, ubicado en una zona del Kremlin cerrada al turismo y donde se encuentra una de las oficinas de Putin. Disculpenme, pero esto no fue un ataque terrorista. Fue una operación de combate ucraniana, además fallida.

Debo decir, fuerte y claro, que no apruebo ni apoyo el terrorismo, que nunca lo he aprobado ni tengo intención de hacerlo. Mantengo una actitud categóricamente negativa hacia la ideología y la práctica del terrorismo.

Pasemos al [los cargos del] artículo 280.3 del Código Penal. Este artículo es completamente nuevo: se adoptó tras el inicio de lo que llamamos la «operación especial».

Esto es un claro ejemplo de persecución por decir la verdad. Porque ha ocurrido algo que ha hecho necesario silenciar a los opositores a la guerra. Pero es imposible acusarlos de violar, por ejemplo, mi querido artículo 207.3 del Código Penal. ¿Cómo se puede acusar a alguien de “difundir noticias falsas” si simplemente expresa su opinión sobre la actualidad? Así surgió el artículo 280.3 y el concepto de “difamación”, que, legalmente, ha sido muy mal concebido.

Me han dicho que mi frase «Ucrania es víctima de una agresión por parte de Rusia» difama a las fuerzas armadas federales rusas. Pero ¿qué hay? Tenemos la resolución de la Asamblea General de la ONU de 2014 que dice que Rusia se «anexionó» Ucrania. Esas no son mis palabras. Esta es una resolución de la Asamblea General: no tiene poder de veto [como sí lo tiene el Consejo de Seguridad de la ONU], por lo que fue aprobada por una mayoría considerable [de Estados miembros]. Esta es la posición del derecho internacional.

De igual manera, contamos con una resolución de la Asamblea General de la ONU de marzo del 2022 que califica los sucesos del 24 de febrero como «agresión». Y tenemos una resolución de la Asamblea General de la ONU sobre la incorporación, por parte de Rusia, de las regiones ucranianas de Donetsk, Luhansk, Zaporizhia y Jersón, que califica estas acciones de «anexión».

Debo señalar que las declaraciones de, por ejemplo, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Masha Zakharova, no constituyen una fuente de derecho internacional. Las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Lavrov, tampoco lo son. En cambio las resoluciones de la Asamblea General de la ONU sí lo son, y por lo tanto, mis apreciaciones se basan en documentos jurídicos internacionales.

Pero, claro, mi frase sobre los “escorias de Putin” también forma parte de la acusación de “difamación” en mi contra. En primer lugar, desde su punto de vista, “Putin” no puede ser difamatorio, porque, según usted, Putin es bueno. En cuanto a la segunda palabra [de la frase], sí, es mi opinión personal, y no se aplica sólo a  militares rusos que siguen órdenes ilegales. Sí, hay también gente en las fuerzas armadas rusas que incumplen órdenes ilegales, pero no son los únicos que luchan allí.

Disculpeme por describir así a quienes asesinan a soldados de un país vecino por dinero. Es mi opinión personal, basada en [sus] acciones.

Resumiré esta parte de mi declaración. La Constitución Federal Rusa contiene el Artículo 29, [que garantiza] el derecho a la libertad de expresión, incluyendo el derecho a recopilar y difundir información. Esto es lo que he estado haciendo. Es decir, no he salido ni un milímetro del Artículo 29 de la Constitución. Sin embargo y al mismo tiempo, ciertamente he violado estos dos artículos vigentes del Código Penal.

¿Cómo es esto posible? Puede que sea porque los artículos por los que se me acusa son inconstitucionales. Si Rusia tuviera un Tribunal Constitucional real, estos artículos habrían dejado de existir hace mucho tiempo.

No puedo dejar de mencionar mi informe al fiscal Zhuk, que no formaba parte de los cargos en mi contra, pero aún así escuchamos a testigos que lo mencionaron ayer . No contiene el texto de [mi] declaración final [del primer juicio]. No hay mención de terrorismo ni ningún acto violento. Tampoco mencioné a las fuerzas armadas.

El caso es que este segundo proceso es el resultado de mi declaración ante la comisión del fiscal. Porque el expediente contiene dos resoluciones del investigador del FSB, el teniente coronel Serguéi Vyacheslavovich Yerofeev, para desestimar el caso; es decir, del investigador de mi [primer] caso, con quien tengo una excelente relación y que comprende perfectamente lo que he estado haciendo y lo que he intentado lograr. Él intentó desestimar este caso dos veces.

En la parte final de mi declaración, me referiré a la adecuada descripción de mis acciones. Estoy involucrado del lado ucraniano en la guerra. Simplemente que esta participación se lleva a cabo sin armas, porque una guerra es un evento extraordinariamente multidimensional. Además de los combates en las estepas del Donbás, en el Mar Negro y en los cielos de Ucrania, se libran ferozmente en el espacio informativo por entidades estatales y organismos rusos. Del lado ucraniano, por ejemplo, también participan entidades interesantes.

Soy un guerrero de la información. ¿En qué sentido? El 9 de octubre del 2022, escribí y envié un correo electrónico al presidente ucraniano, Volodymyr Oleksandrovych Zelensky, pidiéndole que me concediera la ciudadanía ucraniana. Tengo derecho a ella por mi ascendencia. Todos mis abuelos eran ucranianos. La ley ucraniana dice que tengo derecho a la ciudadanía [ucraniana].

Pude incluir una captura de pantalla de Kasparov.ru en el expediente para hacer que la examinaran en el tribunal. ¿Qué confirma esto? Que, además de publicar mi alegato final en el juicio, Kasparov.ru me ha publicado regularmente. ¿Qué confirma esto? Que lo que se me está juzgando ahora es, de hecho, solo un ejemplo de mi trabajo, que no he cesado.

También debo mencionar, por supuesto, a Novaya Gazeta, cuyo sitio web también publicó mis cartas. Y mi último logro en este sentido es que me han declarado oficialmente preso político, porque es así como me he denominado en el centro de detención preventiva y así firmo mis peticiones ante este honorable tribunal. Pero, por así decirlo, fue una especie de autodenominación.

El 14 de abril de este año, el Consejo de Presos Políticos del Centro Internacional de Defensa de los Derechos Humanos Memorial publicó una decisión [que me declara como preso político]. Como parte de mi trabajo, he tomado los casos penales [en mi contra], tanto el primero como el segundo, como oportunidades de difusión.

La guerra de la información es real. Estoy involucrado en ella y ahora intento demostrarlo. En el terreno informativo, apoyo a Ucrania y a sus fuerzas armadas. De hecho, me he unido al bando enemigo en un conflicto armado que involucra a la Federación Rusa. Esta es la esencia del delito tipificado en el artículo 275 del Código Penal Federal ruso: alta traición.

Solicito al tribunal que devuelva mi caso penal a la fiscalía, ya que las circunstancias indican que existen motivos para acusarme de un delito más grave. Que me juzguen por traición: he traicionado su demente país.

* * * * *

Dirección para correo postal:

Trofimov Andrei Nikolayevich (nacido en 1966)

141 ul. Bagzhanova, FKU SIZO-1 UFSIN po Tverskoi oblasti

Tver,  Tver Oblast 127081 Federación Rusa

Puede enviar cartas al sr. Trofimov y a  otros  prisioneros políticos rusos via ZT, F-Pismo, y PrisonMail.online. (Este último acepta pagos con tarjetas de bancos fuera de Rusia.)

Fuente: “‘Try me for treason: I betrayed your deranged state’: a statement by 58-year-old Andrei Trofimov in a military court,” Mediazona, 6 May 2025. Traducido al inglés por the Russian Reader y al español por Hugo Palomino

El lector ruso: El espíritu del año nuevo


“Devuelve el espíritu del año nuevo”: Igor Stomajin, Moscú, 2024

Fiel a su naturaleza vanguardista, el Noise Cabaret estrena, el 25 de diciembre, la serie inmersiva Diálogos, basada en la obra filosófica de Platón. Aleksander Judiakov transforma la antigua filosofía griega en una animada, ingeniosa y provocativa charla con la audiencia. 

Junto a su compañero, Ivan Wahlberg, Judiakov, quien no sólo actúa sino que también dirige el proyecto, guiará a la audiencia a través del laberíntico  pensamiento de Platón: ¿qué es la justicia?, ¿dónde está la línea entre lo existente y lo no existente?, ¿cuál es la naturaleza del amor? Estas y muchas otras fundamentales preguntas filosóficas servirán de punto de partida para reflexionar y debatir. 

Diálogos es una serie de performances interactivas en la que cada espectador toma parte en discusiones filosóficas que consisten en textos de Platón adaptados e improvisados de forma histriónica, lo que significa que el desarrollo de la sesión depende de la participación de la audiencia. Cada nueva performance es un capítulo aparte que trata un problema filosófico específico, de forma que el espectador puede unirse a la serie en cualquier momento. El primer episodio está dedicado al concepto de la justicia.   

El Noise Cabaret planea invitar a celebridades de San Petersburgo para enriquecer la conversación con la audiencia con sus propias opiniones y perspectivas. 

Judiakov ha compartido la idea básica del proyecto:

“Quisimos crear una historia acerca de gente que conversa en un bar. Pero, gente que habla sólo entre ellos no es interesante, tiene que haber algo primordial. Cuando estudié a Platón, me interesé en muchos aspectos de su filosofía, sería un error limitarnos a un solo tópico. Así nació la idea de crear una serie: tomar a Platón, leerle y discutir los temas que él refiere en los diálogos socráticos. 

Planeamos producir una nueva sesión cada dos o tres meses. No pretendemos ser estudiosos serios de la filosofía platónica, sino que esta es más bien una excusa para hablar con el público acerca de temas difíciles, exponer los Diálogos y reflexionar acerca de estos. Y un bar es un lugar donde podemos hablar de todo tipo de cosas, incluso de filosofía”.

Fuente: Fontanka.ru, 23 de diciembre del 2024. Traducción original The Russian Reader. Traducción al español por Hugo Palomino.


Los rusos han gastado casi 6 000 millones de rublos en Ozempic genéricos el 2024

Los medicamentos basados en semaglutida se usan habitualmente para perder peso. 

En los primeros diez meses del 2024, los rusos gastaron 5,9 000 millones de rublos (aproximadamente 52 000 millones de euros) en más de un millón de envases de versiones genéricas del medicamento Ozempic (semaglutido), de acuerdo al DSM Group, según un reporte de Vedomosti.

Entre los genéricos más populares se encuentran el Semavic de Geropharm y el Quincenta de Promomed. El Ozempic original dejó de exportarse a Rusia en diciembre del 2023, abriendo el mercado a otros equivalentes locales. 

2024 ha sido un año récord para medicamentos en esta categoría. En comparación, el 2023 los rusos gastaron sólo 297 millones de rublos en Ozempic al adquirir 20 mil dosis. El 2022 gastaron 1,9 mil millones de rublos (en 256 mil dosis); el 2021, 758 millones de rublos; y el 2020, 76 millones de rublos.

Los medicamentos basados en la semaglutida son usados en el tratamiento de diabetes, pero recientemente han ganado popularidad como fármacos  adelgazantes, lo que ha contribuido a su crecimiento de ventas en Rusia.  

Fuente: ASTV.ru, 21 de diciembre del 2024. Traducción original The Russian Reader. Traducción al español por Hugo Palomino.


La ciudad de San Petersburgo inaugurará una nueva estación de metro esta semana. Así lo anunció, el jueves, el gobernador Alexander Beglov, en la que será la primera estación de metro en abrir en cinco años.

La estación Gorny Institute de la isla Vasílievski, extenderá la cuarta línea (naranja) hacia el oeste. Esta comenzará a operar el viernes (27 de diciembre) a las 9 de la mañana, cuando su vestíbulo se abra tanto al ingreso como a la salida, dijo Beglov.

“La apertura de la estación Gorny Institute es un hito”, escribió el gobernador en Telegram, haciendo notar que la ciudad ha superado “retos importantes” durante la construcción de la misma.

Beglov agradeció al presidente Vladimir Putin, a los constructores del metro, a ingenieros y residentes de San Petersburgo por su paciencia y apoyo, calificando la finalización de la estación el “primer resultado” de los constantes esfuerzos para mejorar el sistema de metro urbano.

La inauguración de la estación se produce tras años de retrasos. Inicialmente programada para el 2015, su apertura se pospuso primero al 2018 y luego al 2022. El trabajo de construcción fue empañado por la fatal caída de un andamio en junio del 2020, incidente en el que falleció un trabajador y otro resultó herido.   

Gorny Institute es la primera estación en abrir desde el 2019, cuando otras tres estaciones, Prospect Slavy, Dunayskaya y Shushary fueron inauguradas.

El metro de San Petersburgo está compuesto en la actualidad por cinco líneas y 72 estaciones. Sin embargo, su expansión se ha ralentizado con el tiempo, en claro contraste con el pujante sistema de metro de Moscú, que este último año inauguró ocho nuevas estaciones.  

Fuente: Moscow Times, 26 de diciembre del 2024. Traducción al español por Hugo Palomino para The Russian Reader.


Al tratar de comprender la tonalidad del film (Anora), se me viene a la memoria una frase de Francis Bacon: “Uno puede ser optimista y no tener esperanza alguna”. La situación en la que los protagonistas se ven envueltos, a merced de los ricos, es totalmente desesperanzadora. La versión optimista del guión mostraría a un Vanya que encararía a sus padres para huir con Ani, aún cuando así perdiera su fortuna –lo que constituye la trampa de la película. O quizás, la madre despiadada y capitalista podría sentir respeto a regañadientes por su tenaz nuera, como ocurrió en la última temporada de Fargo. Aún con su siniestro  desenlace, la impresión que deja la película  se aleja de lo penoso o pesimista. El optimismo desesperanzado del cine de Baker se sostiene en lo extraordinario de la vida que parece escapar de la pantalla y, especialmente, su cuidado por los personajes, incluso Vanya.  

Fuente: Aaron Schuster, “The Ethical Dignity of Anora,” e-flux Notes, 20 de noviembre del 2024. Traducción al español por Hugo Palomino para The Russian Reader.


Durante el otoño del 2023, con el objeto de entender qué ocurre con la sociedad rusa en tiempos de guerra, el equipo del Laboratorio Sociológico Público (Public Sociology Laboratory en inglés) realizó una serie de viajes de investigación etnográfica a tres regiones rusas: Sverdlovsk, Krasnodar y Buriatia. En el transcurso de un mes los investigadores del Laboratorio observaron cómo la gente aborda el tema de la guerra y sus efectos en la vida diaria de pueblos y ciudades. Grabaron también  entrevistas sociológicas con residentes locales. El Laboratorio ha compilado tres detallados diarios de observación (de más de 100 mil palabras cada uno) y ha conducido 75 entrevistas exhaustivas. Más importante aún, ha recolectado datos realmente invaluables que proporcionan una idea de lo que dice y piensa la gente acerca de la guerra en su vida cotidiana, más allá de sus respuestas a las interrogantes de los investigadores.  

El texto completo del reporte es de la envergadura de un libro, escrito también como uno: en siete capítulos se introducen  muchos personajes, permitiendo así a los lectores sumergirse por completo en los tiempos de la guerra contemporánea en Rusia. El siguiente sumario destaca las principales conclusiones del análisis.

●      La sociedad rusa permanece políticamente desmovilizada y sin ideología. Aún cuando predomina la opinión de que es una sociedad estrictamente militarizada, vemos que la guerra se ha convertido en una rutina y por ende en una parte ignorada de la realidad. Por ejemplo, comparado con el primer año del conflicto, la cantidad de simbología a favor de la guerra en espacios públicos ha disminuido en las tres regiones. La guerra no se ha convertido ni en fuente de nuevas ideas en la vida cultural de pueblos y ciudades ni se ha integrado en el ámbito familiar o en el ámbito cultural establecido. La guerra no se discute en espacios públicos, incluso, salvo raras excepciones, en comunidades locales en línea.    

●      En conversaciones espontáneas, los rusos raramente discuten los objetivos generales, causas, criminalidad o justificaciones de la guerra. Están más preocupados por el impacto del conflicto en sus vidas cotidianas. Cuando hablan acerca de la guerra, usualmente vuelven sobre tópicos que ya discutían antes de la conflagración, por ejemplo, problemas cotidianos, dinero o ética. Los hombres discuten más a menudo temas que son considerados “masculinos” en la sociedad, como aspectos técnicos de la guerra; mientras las mujeres se dedican a temas más “femeninos” como el efecto destructor del conflicto en las familias.

●      La participación de diversos tipos de voluntariado a favor de la guerra y asistencia organizada a la milicia, que generalmente es tomada como referencia y ejemplo de la movilización y militarización de la sociedad rusa, raramente está  motivada por un firme aval del público a la “operación especial”. Está, más bien, asociada con la presión de la administración, las normas morales de la comunidad (sobre el apoyo mutuo) y/o por el deseo de ayudar a sus seres queridos, en lugar del deseo de propiciar una victoria rusa. La observación de actividades de voluntarios muestra que estos no discuten de guerra o política en el trabajo, sino que prefieren temas  con los que pueden relacionarse personalmente: precios, pensiones, familias y/o historias vinculadas a centros voluntarios. 

●      A pesar de todas las similitudes, la guerra es percibida de forma diferente en diferentes regiones. Las peculiaridades de la perspectiva  de cada región se debe a factores como el número de unidades militares y colonias penitenciarias desde donde se reclutan presos, la proximidad a la zona de combate, la prosperidad de la región y el acceso a puestos de trabajo decentes, la compenetración de los lazos sociales, la circulación de noticias que llegan de amistades en el frente de batalla, etc. En otras palabras, las diferencias en las percepciones de la guerra pueden atribuirse principalmente a las peculiaridades de la vida en las regiones previas a la invasión rusa de Ucrania.

●      El conflicto entre opositores y simpatizantes de la guerra está perdiendo fuerza gradualmente, mientras el cisma entre aquellos que permanecen en Rusia y quienes se marcharon crece. Ambos casos se dan porque la experiencia compartida de vivir a través de una situación difícil dentro del país se está convirtiendo en algo más importante que cualquier diferencia de puntos de vista para muchos rusos y también porque la gente discute cada vez menos acerca de la guerra.

●      Al mismo tiempo, el menguante conflicto entre opositores y simpatizantes de la guerra no siempre implica una mayor cohesión social. Ya que la sociedad está intentando vivir como si la guerra no estuviera ocurriendo y el gobierno no menciona ninguna pérdida o problema relacionado con la guerra, todas las consecuencias negativas del conflicto se han normalizado o han sido apartados al ámbito de los “problemas personales” que no son discutidos con otros y que todos deben lidiar por sí mismos.

●      En general, muchos no se sienten capaces de influir en las decisiones políticas. Por consiguiente, se distancian cada vez más de la guerra. Ellos entienden que no pueden cambiar la política del gobierno pero retienen, al menos, algún control sobre sus vidas privadas, por lo que se refugian en estas. Con el tiempo, no solo los rusos apolíticos sino incluso opositores declarados de la invasión  sienten esta impotencia y, como resultado, algunos de ellos aceptan la nueva realidad, mientras siguen condenando la guerra para sus adentros.  

●      Consecuentemente, muchos rusos desconfían cada vez más de noticias políticas provenientes de un rango diverso de fuentes. En cambio ponen su confianza en medios locales. Los problemas locales en las noticias les parecen más importantes y relevantes. Más aún, sienten que, a diferencia de la guerra, al menos tienen la capacidad de influenciar en asuntos locales. 

●      Al mismo tiempo, la guerra está influyendo en el estado emocional de la gente. Muchos de nuestros interlocutores admiten haber experimentado ansiedad, tensión, incertidumbre, miedo incluso cuando no hablan de estas emociones  abiertamente. La partida de hijos y maridos a la guerra hace que las mujeres “griten a todo pulmón”. Sin embargo, raramente comparten estos sentimientos con otros y si lo hacen es en círculos de amistades cercanas. 

●      Muchos rusos sin interés en la política pueden justificar o condenar la guerra dependiendo del contexto comunicativo.

  1. Tienden a justificar la guerra de forma no emocional a través de la normalización (“siempre ha habido guerras”) o la racionalización (“era necesario”) cuando se les pregunta directamente en contextos formales como en las entrevistas de investigación.
  2. Tienden más a criticar la guerra cuando se les sugiere pensar en los efectos negativos de esta sobre la gente ordinaria. Este criticismo difiere del de los opositores al conflicto. Para los opositores, la guerra es un crimen moral contra Ucrania, mientras que para los rusos apolíticos, la guerra es vista como algo que destruye la sociedad rusa y daña a la gente común. Sin embargo, este criticismo no lleva a los rusos apolíticos a cuestionarse la necesidad o inevitabilidad de la guerra ni a extender sus críticas hacia el gobierno.
  3. Tienden a justificar la guerra emocionalmente cuando son confrontados con narrativas tradicionales contrarias al conflicto. Cuando Rusia es acusada de cometer crímenes morales contra la gente de Ucrania, suelen tomar tales acusaciones de manera  personal e intentan defender su propia dignidad.

Algunos experimentan un fortalecimiento del sentimiento de identidad nacional y, a veces, esto incrementa la demanda de una mayor solidaridad. Es importante dejar constancia que este incremento de la identidad nacional no guía a los rusos a adoptar el signo imperial del nacionalismo. A diferencia del Kremlin, la gente común y corriente vive en un mundo de estados-nación, no en un mundo de fantasías imperiales (según estas fantasías, Ucrania no es un estado real y los ucranianos son gente inferior). 

Una sensación de duda es lo que realmente une a los rusos hoy en día. A pesar de que la gente usa diferentes estrategias para hacer frente a esa sensación, esta complica significativamente la habilidad de planificar sus vidas y hunde a los rusos en el pesimismo.

Así, por una parte, lo que antes era la  naturaleza singular de la guerra, está dando paso a la normalización: gradualmente la guerra se está convirtiendo en algo ordinario, un elemento más del mundo que les rodea. De alguna manera, muchos rusos se resisten a los intentos del Kremlin de convertir ciudadanos ordinarios en partidarios ideológicos y a los intentos de la oposición liberal, que se manifiesta contra la guerra, de forzar a la sociedad a experimentar un sentimiento de culpa y participación activa. Por otra parte, la guerra constantemente nos recuerda su presencia al crear nuevas amenazas, nuevas ansiedades y nuevas razones para tener a los rusos descontentos.

Fuente: Public Sociology Laboratory (Programa ruso), diciembre del 2024. Traducción al español por Hugo Palomino para The Russian Reader.


¡Queridos lectores!

Estos tiempos son difíciles, la clave en este caso es persistir en todo sentido.

Nadie dijo que fuese sencillo.

Pero no es tan duro tampoco.

El otro día le pregunté a Vladimir Putin si él esperaba algo más de sí mismo en el año que acababa.

Pero quiero preguntarte, lector, ¿esperas algo más de ti mismo el año que viene?

Necesitamos esperar algo. Necesitamos querer algo. Es una forma de aferrarnos a nosotros mismos. De cuidar de nosotros mismos. Incluso de encontrarnos a nosotros mismos.

¡Un signo duro (“Ъ”) nunca será un signo blando (“Ь”)!

¡Feliz nuevo año por llegar!

¡No nos quedemos a la defensiva!  

Andrei Kolesnikov, Corresponsal especial,  Editorial Kommersant.

Fuente: correo electrónico de Kommersant, 31 de diciembre del 2024. Traducción original The Russian Reader. Traducción al español por Hugo Palomino. El llamado signo duro, que los bolcheviques eliminaron del alfabeto cirílico ruso en 1918, ha sido el logotipo de Kommersant desde que el periódico fue relanzado en enero de 1990. Andrei Kolesnikov ha sido el corresponsal especial del medio en el Kremlin, es decir el jefe Putinversteher* del diario, por muchos años. Por supuesto, él lo negará cuando las cosas se pongan difíciles y Putin se marche, y dirá que ha sido siempre la forma cínica y jocosa, aunque siempre leal, en la que ha escrito acerca del dictador ruso y criminal de guerra durante todos estos años.   

* Término derivado del alemán versteher, persona con conocimiento de un tema en particular, usado aquí de forma peyorativa, algo así como un “Putinologo” en el peor sentido de la palabra.