Yulia Tsvetkova: “Cuando empezamos a tocar temas relacionados con el feminismo o LGBT inició un tsunami de odio y amenazas”

 

La activista feminista rusa Yulia Tsvetkova. Foto: Cedida por Yulia Tsvetkova.

Yulia Tsvetkova: “Cuando empezamos a tocar temas relacionados con el feminismo o LGBT inició un tsunami de odio y amenazas”
Jose Ángel Sánchez Rocamora y Alona Malakhaeva
El Salto
11 septembre 2020

Yulia Tsvetkova, profesora de arte, feminista y defensora del colectivo LGBTI de una ciudad pequeña de Rusia ha sido acusada de delitos penales al publicar dibujos reivindicativos calificados de “pornografía y propaganda de relaciones sexuales no tradicionales entre menores”. Su caso es un ejemplo mas de la represión y los constantes montajes jurídicos del gobierno ruso contra las activistas. Actualmente se encuentra a la espera de distintos juicios por los que la acusación pública le pide más de siete años de prisión.

Mientras la entrevistamos nos cuenta que le han obligado ha firmar una clausura de no divulgación de información sobre el desarrollo de la investigación judicial por lo que no hemos podido hacerle más preguntas al respecto.

Te han abierto diligencias penales por “distribución de material pornográfico” sobre tu grupo de la red social VK “Los monólogos de la vagina”, pero realmente, ¿qué contenido tenía el grupo?

Toda la historia alrededor de este grupo está llena de mitos. En el grupo publicaba imágenes artísticas con alusiones a órganos femeninos, además no son mis dibujos: son obras de diferentes artistas, en su mayoría mujeres, a veces muy famosas, de todo el mundo. El grupo existió durante un año y medio y tenía 100 suscriptoras, lo había creado después de leer la obra de teatro, me sentí muy identificada porque también he sido víctima de violencia sexual. Así que decidí sacarlo a nivel informativo para compartir con los demás.

Ahora tus dibujos del proyecto “La mujer no es una muñeca” se han vuelto famosos, incluso fuera del país, ¿pensabas que iban a provocar tanta reacción en Rusia?

Sinceramente era un proyecto muy pasajero, ni siquiera lo consideraba como tal. Son una serie de bocetos rápidos sobre el tema body positive, movimiento para la aceptación del cuerpo, que publiqué en mi perfil de VK. ¿Por qué provocaron tanta reacción en Rusia? No lo sé. Los han enviado dos veces al peritaje para confirmar que contenían elementos pornográficos.

El peritaje oficial es un proceso muy complejo, burocráticamente complicado y costoso. El dinero para realizar este peritaje proviene del presupuesto estatal, de nuestros impuestos. Y todo por seis dibujos tan simples. Tengo otros proyectos artísticos mucho más importantes. Así que tanta atención hacia estos dibujos significa que es un tema muy sensible ahora en Rusia. Yo lo relaciono con la educación cultural y social en Rusia. Si una persona conoce por lo menos algo de historia de arte, ha visto algunos cuadros, ha visitado museos, es difícil que le indigne que el cuerpo humano esté desnudo o no, porque el arte se basa en él, aparte de otras cosas. Pero si uno vive en Komsomolsk del Amur, donde sólo tenemos un museo dedicado a los exploradores y colonos de la taiga, ¿de dónde va a sacar esta visión de la belleza y normalización del cuerpo?

Los investigadores, los policías, los jueces, los administradores en su mayoría son hombres que están acostumbrados a la percepción sexualizada del cuerpo femenino. Vas por la calle y ves un montón de publicidad con mujeres semidesnudas, con eslóganes sexistas, una publicidad que están prohibiendo ya en muchos países, pero en Rusia no. Para ellos es algo “normal” ya que están acostumbrados a ver el cuerpo de esta manera. Luego ven mis dibujos y ven un cuerpo que no está para su consumo entonces lo entienden como un desafío contra su normalidad, por eso lo ven como pornografía. Otro objetivo podría consistir en incriminarme un delito vergonzoso para darme una mala imagen a pesar de que saben perfectamente que mis dibujos no contienen pornografía.

Actualmente, ¿qué investigaciones hay en contra tuyo y qué delitos supondrían?

Una investigación penal sobre “pornografía” y varias investigaciones administrativas por propaganda de valores no tradicionales entre menores de edad. Algunos de los dibujos son de apoyo a familias diversas, incluso varios de estos no son míos, es por publicarlos en mi perfil de VK. Ya he pagado dos multas de 100.000 rublos en total, aproximadamente 1.200 euros. Aunque creo que las administrativas sirven más para alimentar la acusación penal porque cuentan como agravante para el juez, o sea para atestiguar que soy reincidente múltiple. En realidad, debería de haber más investigaciones contra mí, porque hubo más denuncias, tres o cuatro sobre extremismo, propaganda y pornografía, pero menos mal no han prosperado.

“Las mujeres no son muñecas”, dibujos de Yulia denunciados por contener pornografía.

Komsomolsk del Amur es una ciudad pequeña de 270.000 habitantes donde promover iniciativas sociales es muy distinto en comparación con Moscú o San Petersburgo, a parte del activismo en redes sociales ¿realizabas otro tipo de actividades sociales donde también hubo represión?

Sí, principalmente en el arte comunitario y mi objetivo siempre fue hacer algo al respecto en mi ciudad. Es verdad que hay mucha diferencia entre Moscú y Komsomolsk del Amur: ésta es una cuidad lejana, aislada, rodeada de taiga donde sólo hay una carretera que acaba en Komsomolsk y tardas seis horas para llegar hasta el aeropuerto mas cercano. Aquí no hay ninguna organización social ni activismo de ningún tipo. El principal problema es la fuga de la juventud, es decir, los que pueden irse, se van, la juventud, la gente que tiene un pensamiento más crítico o que tiene ideas más allá de lo tradicional. La mayoría vive pensando que en Komsomolsk no se puede hacer nada. Es el pensamiento que yo quise cambiar, así es como surgieron talleres feministas, el teatro activista “Merak” y el centro social comunitario. Es decir todo lo que hicimos tenia implícito el mensaje de “¿por qué no?”. ¿Quién dijo que por ser una ciudad pequeña no se necesita un espacio comunitario? Al revés, es muy necesario.

Estos proyectos sociales los montaba yo sola o con la ayuda de mi madre y con un colectivo de niñas, niños y adolescentes de unos 12-17 años. Eran actividades teatrales, de ecología o de urbanismo social, por ejemplo, hicimos unas esculturas que llamaban la atención al problema de la contaminación en la ciudad, casi todo era educativo, era el único espacio social que había. También teníamos programas dirigidos a la orientación laboral. Dedicábamos mucho tiempo al arte, exposiciones, ferias, expresión artística, todo por supuesto desde una lógica asamblearia y autogestionada, el centro funcionó durante casi dos años incluso un par de meses después de la apertura de las investigaciones penales contra mí.

¿Cómo fue recibida la iniciativa de crear el centro social?

La primera reacción fue muy positiva porque tenía el apoyo de mi madre que llevaba más de 20 años trabajando en un centro educativo. Es decir, tenía personas que me apoyaban y que tenían una visión más abierta. El teatro, por ejemplo, arrancó muy rápido, enseguida hicimos espectáculos en el teatro municipal, el mayor escenario de la ciudad. Los medios de comunicación hablaban muy bien de nosotras, como la ciudad es muy pequeña, cualquier actividad distinta llama mucho la atención, así que en un par de meses empezó a seguirnos mucha gente.

Más tarde empezamos a tocar temas relacionados con el feminismo o LGBTI, esto provocó un tsunami de odio y amenazas tanto en redes sociales como en persona, un ejemplo fue cuando intentamos hacer la primera cafeta feminista no mixta, sobre todo por el anuncio que ponía que la entrada era únicamente para mujeres, que es lógico en este tipo de eventos.

Las principales dificultades comenzaron con el festival de teatro “Flor de Azafrán” que organizaste, en concreto por uno de los espectáculos llamado “Rosas y Azules”. ¿Qué es lo que sucedió?

Es cierto que los problemas empezaron por el festival, a pesar de que no sabemos exactamente qué sirvió de detonador para todo el escándalo, ya que teníamos varios espectáculos que tocaban temas sociales como la obra sobre los estereotipos de género que por casualidad se llamaba “Rosas y Azules” (en ruso estos colores aparte de ser colores esteriotípicos de los dos géneros son eufemismos para las palabras “lesbiana” y “gay”), o el que tenía un mensaje antimilitarista donde se dejaba claro que el eslogan oficial “¡Podemos repetir!” del día de la Victoria en la segunda guerra mundial (una de las fiestas principales en Rusia) es totalmente nefasto ya que representa la guerra como algo deseable.

El antimilitarismo siempre era y sigue siendo uno de los temas principales del centro social comunitario.

Komsomolsk fue la capital del Gulag en el Lejano Oriente. Es la mayor parte de la historia de toda la ciudad, pero respecto a esto hay un problema con la memoria histórica, todos fingen que aquí no ha pasado nada. Entonces me sigo preguntando ¿cuál es la obra que les pareció más peligrosa? ¿Una conversación sobre el autoconocimiento o una reflexión sobre la paz y la no violencia? A lo mejor las dos cosas juntas. Puede ser que les haya asustado el hecho de que hubiéramos tenido esta iniciativa, incluso en la administración cuando me reprendieron sobre lo ocurrido, me preguntaron justo eso, ¿para qué había que organizar nada? Pero sí, puedo afirmar que este ha sido el punto de no retorno, a partir de aquel momento me llaman para que acuda a la comisaría cada dos por tres aunque lo que más me ha indignado fue cuando los policías empezaron a hacer preguntas a las y los niños del teatro.

Después de todo lo ocurrido aún hay personas que todavía me siguen apoyando mucho pero también hay otras que repiten la opinión de la mayoría y si la sociedad nos juzga por lo que hacemos ellas también estarán en contra. Por otro lado la censura es muy fuerte y la opinión pública se somete mucho a la opinión del gobierno.

Un día entraron al instituto, sacaron a una niña de su clase y la interrogaron entre cinco personas durante tres horas, amenazando con qué no iba a acabar la secundaria, le preguntaron sobre LGBT y feminismo, a los demás niños les pasó lo mismo.

¿Cómo interrogaron a menores de edad?

Sin ninguna denuncia, sin orden judicial, fue completamente ilegal, ni siquiera tenían el consentimiento de los padres. Un día entraron al instituto, sacaron a una niña de su clase y la interrogaron entre cinco personas durante tres horas, la tenían sin comida, sin poder llamar a sus padres, amenazando con qué no iba a acabar la secundaria, le preguntaron sobre LGBT y feminismo, a los demás niños les pasó lo mismo, la mitad de ellos escucharon por primera vez esta abreviatura. Al final hicimos el festival cerrado para los padres donde grabamos un vídeo y luego lo mostrábamos en otros festivales o centros sociales de Rusia. A pesar de que lo hicimos así, la policía apareció en las presentaciones por las denuncias de los homófobos, para buscar a menores de edad, a pesar de que los eventos eran para mayores de 18 años.

¿Quienes te han amenazado?

Muchas veces Timur Bulatov (uno de los mayores activistas homofóbos de Rusia que trabaja en la creación de denuncias falsas y montajes judiciales, autoproclamado “yihadista moral” y creador de la página “LGBT CRIMINAL” donde publica datos personales de activistas), SERB (colectivo de ideología nazi ruso-ucraniano), PILA, (organización de “cazadores” LGBT, presuntos asesinos de la activista Yelena Grigórieva) y el Estado Masculino (organización nacionalista y misógina).

¿Has tenido apoyos en Rusia?

Sí, he tenido muchos, sobre todo del Centro Social LGBT de Moscú, la Red LGBT Rusa, la organización social Costillas de Eva y la de memoria histórica, “Memorial”, me ha reconocido como presa política. También Amnistía Internacional me ha dado mucho apoyo mediático y me han concedido el premio Freedom of Expression de Index on Censorship, cuando estaba bajo arresto domiciliario, esto tuvo mucho significado porque la otra vez que lo dieron en Rusia fue a la periodista asesinada Anna Politkóvskaya. Aunque para mí el más importante ha sido el de activistas independientes, ya que en Rusia manifestarte sola es muy peligroso a pesar de que es legal, de hecho, la única forma legal de manifestarse es individualmente.

Otra de las formas de solidaridad han sido las campañas mediáticas en redes sociales, algo totalmente nuevo para Rusia, en donde he podido ver no sólo como me apoyaban, sino como repetían mis ideas sobre body positive, feminismo o LGTB. Hace dos años no me habría podido imaginar que se hablara a nivel nacional tanto sobre esos temas y que no fuera para juzgarlo o condenarlo. Hay que tener mucho coraje para organizarlo porque pronunciarse a favor es muy peligroso, durante la manifestaciones en contra de mi proceso judicial aparecieron miembros del grupo homófobo ultraortodoxo “Sórok sorokov” y atacaron e insultaron a las feministas, la policía en vez de detenerlos o impedir la violencia detuvo a todas las mujeres que se estaban manifestando. La violencia policial aquel día sorprendió hasta a las activistas más experimentadas.

¿Cuáles son tus expectativas de cara al futuro?

Todos esperan algo de mí, pero yo ya no espero nada. En este sentido me siento muy pragmática ahora, estoy preparando mi defensa en el juicio, intentando mantener las emociones al margen. Sé que es importante seguir hablando de mi situación para demostrar cuánto falta hacer todavía respecto a la aceptación del cuerpo femenino y a la libertad de sexualidad de las mujeres. Es importante que se sepa que un país que se supone que es democrático, está dispuesto a encarcelar a una mujer por aceptar su cuerpo. Ésta ya es una pequeña pero gran victoria, sobre todo que la gente entienda que no son temas vergonzosos y sucios, que el cuerpo de una no es pornografía.

Gracias a Maria Mila por publicar este artículo en Facebook. // TRR