El lector ruso: 603 628 kilómetros cuadrados (solidaridad con Ucrania)

Queridos lectores de The Kyiv Independent

Gracias por su contínuo apoyo.

En caso de que te lo hayas perdido, hace poco agregamos una nueva camiseta a nuestra tienda en línea para ayudar a la organización benéfica East SOS y así mantener nuestro compromiso de apoyar importantes iniciativas ucranianas gracias a tus compras.

Después de que Rusia exigiera que Ucrania cediese cinco de sus regiones como condición para un alto el fuego, diseñamos una camiseta para mostrar solidaridad con Ucrania: sus 603 628 kilómetros cuadrados.

Dos camisetas de mangas cortas con el texto “603 628 km cuadrados” en el pecho. A la izquierda una camiseta negra con el texto en letras blancas y a la derecha una camiseta blanca con el texto en letras negras.

En junio, lanzamos la camiseta “603 628 km²” y donamos las ganancias a la organización benéfica ucraniana East SOS. Gracias a lectores como tú, ya hemos recaudado más de 5000 USD para ayudar a reconstruir hogares devastados por la guerra en el este de Ucrania.

Recopilaremos donaciones hasta el 10 de agosto, por lo que te quedan seis días para conseguir tu camiseta y apoyar la causa.

Collage de seis imágenes. Se ven reparaciones de cristales rotos, rescates de personas, reconstrucción de tejados y el logo de la organización “SOS Este”.

También queremos acercarles a East SOS. Esta organización brinda asistencia integral a ucranianos en regiones del frente de guerra y a desplazados internos que se han visto obligados a huir (IDPs). La organización fue fundada el 2015 y se enfoca en proporcionar suministros esenciales y ayuda humanitaria a quienes viven en zonas del frente de guerra.

Un proyecto para el que East SOS está actualmente recaudando fondos es la reparación de viviendas afectadas por ataques rusos en el este de Ucrania, proyecto que contará con el apoyo de The Kyiv Independent. Hasta la fecha, East SOS ha ayudado a reparar casi 1500 viviendas en las provincias de Járkov y Donetsk, mientras que otras 300 familias están en lista de espera. El proyecto  benéfico trabaja en la reparación de viviendas particulares, priorizando las solicitudes de personas mayores que viven solas o con discapacidad que no pueden realizar tales obras por sí mismos.

Collage de tres fotografías: una casa semidestruida por los ataques rusos y personal de la organización “SOS Este” reparando ventanas y cortando madera. 
Personal de East SOS restauran casas dañadas por ataques rusos.

El equipo de East SOS interviene inmediatamente cuando una casa es afectada, se reparan techos y ventanas, y se previenen daños adicionales por lluvia o nieve. Después de esta respuesta de emergencia, el equipo regresa a restaurar viviendas gravemente dañadas por los ataques rusos.

A East SOS le cuesta aproximadamente $1,500 reparar una casa; con tu ayuda ya hemos recaudado fondos para cubrir la reparación de tres casas.

Puedes comprar la camiseta “603 628 km²” blanca aquí o negra aquí.

Los miembros de la comunidad de The Kyiv Independent también pueden disfrutar de un 15% de descuento en todos los productos de nuestra tienda online.Únete a nuestra comunidad y descubre más sobre los beneficios de la membresía aquí.

También puede obtener más información sobre East SOS aquí o hacerles una donación  directamente aquí.

Gracias por tu apoyo. Para cualquier duda o pregunta sobre la camiseta, escríbenos a store@kyivindependent.com.

Saludos,

El equipo de The Kyiv Independent

Fuente: Boletín informativo de The Kyiv Independent, 4 de agosto del 2025. Hoy pedí una de estas nuevas camisetas  (como mi propio regalo de cumpleaños) y te recomiendo que compres una. Traducido al inglés por The Russian Reader y al español por Hugo Palomino.


Noticias del Boletín ucranianio n.º 157 (3 de agosto del 2025) 

En el boletín de esta semana: Maltrato y desaparición de prisioneros en Rusia; persecución por motivos políticos en los territorios ocupados.

Noticias desde los territorios ocupados por Rusia:

Solidaridad en el dolor: KVPU pide ayuda tras los mortíferos ataques rusos (KVPU 1 de agosto)

La periodista Iryna Levchenkol, de Melitopol, secuestrada el 2023, ha sido hallada en prisión en Donetsk, región ocupada por Rusia (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 1 de agosto).

El rostro de la resistencia: La historia del activista tártaro de Crimea Ruslan Zeitullaiev (Plataforma de Crimea, 1 de agosto)

Una joven pareja crimea podría ser condenada a cadena perpetua por resistirse a la guerra rusa contra Ucrania (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 29 de julio)

Rusia reubica a “veteranos” y sus familias en la Ucrania ocupada, mientras deporta a ucranianos (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 28 de julio)

Invasores rusos secuestran a una joven ucraniana y la condenan a 12 años y medio de prisión por ayudar a Ucrania (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 28 de julio)

CEPA ha publicado un artículo sobre la preservación del idioma tártaro de Crimea (Plataforma de Crimea, 28 de julio)

Noticias desde Ucrania:

Ucrania expone una importante trama de sobornos en la adquisición de sistemas de guerra electrónica: diputados y funcionarios implicados (Ukrainska Pravda, 2 de agosto)

¡Rebeldía, amor, lucha contra la corrupción! Declaración del sindicato estudiantil Priama Diia (Red Europea de Solidaridad con Ucrania, 2 de agosto)

“¿No se cansan de darle basura a la gente?” El parlamento ucraniano revoca la ley anticorrupción tras las protestas callejeras (Euromaidan Press, 31 de julio).

«Luchando por nuestro futuro»: Manifestantes de Kiev celebran el regreso de las medidas anticorrupción (Kyiv Post, 31 de julio)

“Cada vez menos gente quiere hablar ruso”: Cómo ha cambiado la actitud de los ucranianos hacia el idioma ruso durante la guerra (The Insider, 28 de julio)

Terror aéreo en Jersón: una ciudad asediada por drones (Byline Times, 28 de julio)

Cómo la controvertida Ley 4555-IX socava la lucha contra la corrupción y la reintegración — Alena Lunova en el podcast JustTalk Context (Zmina, 25 de julio)

Noticias relacionadas con la guerra desde Rusia: 

Reclutamiento de unidades antiautoritarias (Colectivos Solidarios, 1 de Agosto)

Denys Matsola: Actualización desde el cautiverio (Colectivos Solidarios, 1 de agosto)

Preso político ucraniano desaparece tras ser secuestrado por el FSB en lugar de ser liberado de una prisión rusa (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 31 de julio)

Yulia Moskovskaya, Terrorista (The Russian Reader, en español, 29 de julio)

Automóviles para Ucrania (The Russian Reader, 27 de julio)

Noticias desde el frente:

Ciudad destruida: Rusia afirma controlar Chasiv Yar, Ucrania, tras 16 meses de combates. 

Pero la batalla continúa, y solo quedan ruinas (Meduza, 1 de agosto).

Fortaleza bajo amenaza: un año después de alcanzar Pokrovsk, las fuerzas rusas parecen listas para lanzar un asalto total (Meduza, 30 de julio)

Análisis y comentario:

A 2000 metros de Andriivka: la clase obrera ucraniana en la guerra (Liam Record, 3 de agosto)

Capital, poder y guerra: La crisis del régimen de acumulación periférica ruso (Links, 1 de agosto)

Recupere el control de sus dispositivos: el derecho a repararlos y la oportunidad que representa para Ucrania (Commons.com, 1 de agosto)

Protestas en las fronteras internas de Rusia en tiempos de guerra (Posle Media, 30 de julio)

Una crisis política que podría debilitar el propio esfuerzo bélico: Qué significa el giro de 180 grados de Zelensky en la lucha contra la corrupción en un “momento precario” para Ucrania (Meduza, 30 de julio)

Rescoldos moribundos: la crisis del carbón en Rusia provoca quiebras y despidos masivos (The Insider, 30 de julio)

Ucrania, entre el imperio y la revolución: el marxismo anticolonial de Lev Yurkevych (Links, 29 de julio)

Por qué la actual ola de nacionalizaciones en Rusia es más que una simple redistribución de activos (IStories, 29 de julio)

Nuevo gabinete de Ucrania: reformas neoliberales amenazan la solidaridad en tiempos de guerra (International Viewpoint, 26 de julio)

Investigación de abusos de derechos humanos:

ZMINA destaca, en un evento paralelo en la Conferencia Helsinki+50, la persecución con motivos políticos en los territorios ocupados (Zmina, 1 de agosto)

Presos golpeados y amenazados con nuevas condenas son obligados a luchar en la guerra rusa contra Ucrania (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 1 de agosto)

La OSCE y los Estados participantes deben actuar ahora para liberar del cautiverio y procesamiento a su personal en Rusia (Zmina, 31 de julio)

Secuestros de mujeres y niñas ucranianas (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 31 de julio)

El silencio como forma de tortura (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 31 de julio)

Manifiesto de la sociedad civil en el 50º aniversario del Acta Final de Helsinki (Zmina, 30 de julio)

No legitimar la ocupación: se urge a  museos mexicanos y brasileños a abstenerse de colaborar con instituciones en territorios ocupados (Grupo de Derechos Humanos de Crimea, 30 de julio)

Evento paralelo en la conferencia Helsinki+50: «Crimea: 11 años de ocupación, restableciendo la justicia y los compromisos de la OSCE» (Grupo de Derechos Humanos de Crimea, 30 de julio)

Nota importante: No publicaremos el  boletín la próxima semana. El próximo boletín, el n.º 158, se publicará en dos semanas, el 17 de agosto del 2025.

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Este boletín es elaborado por activistas del movimiento obrero en solidaridad con la resistencia ucraniana. Para recibirlo por correo electrónico cada lunes, envíenos un correo electrónico a 2022ukrainesolidarity@gmail.com. Para dejar de recibirlo, responda con la palabra “STOP” en el asunto. Más información en https://ukraine-solidarity.org/. También estamos en X (antes Twitter), Bluesky, Facebook y Substack, y el boletín se encuentra en línea aquí.

Fuente: Ukraine Information Group. Traducido al español por Hugo Palomino

El lector ruso: Toda Ucrania le pertenece a Ucrania

Prescott Avenue, Monterey, California, 23 de junio del 2025. Foto de The Russian Reader

En el boletín de esta semana: Riesgos en la ley de ciudadanía ucraniana / Toma de la sede del sindicato de trabajadores / Vida bajo la ocupación / Campaña alto Seapeak / La guerra y la formación de un estado dependiente en Ucrania / Más evidencia del adoctrinamiento ruso de infantes / Aumento masivo de los ataques rusos a civiles

Noticias de los territorios ocupados por Rusia:

Rustam Sheikhaliev, preso político, cumple 46 en su sexto cumpleaños tras las rejas (Crimea Plataform, 22 de junio).

Expulsado de su hogar por 40 años: las deportaciones son la última medida rusa para “limpiar” Ucrania (The Guardian, 21 de junio).

Niños de 7 años son formados para ser parte de la maquinaria bélica rusa en la Ucrania ocupada  (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 20 de junio).

Crimeo condenado a 17 años “por planear la explosión de un helicóptero militar ruso” (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 20 de junio).

Rusia amenaza al cofundador del Grupo de Derechos Humanos de Crimea (Grupo de Derechos Humanos de Crimea, 19 de junio).

Un tribunal ruso ignora secuestro y tortura al incrementar una larga pena contra un ucraniano que intentó rescatar a su madre (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 19 de junio).

Rusia condena a 8 años de prisión a un joven ucraniano de 19 años por “espiar para Ucrania” en su infancia (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 19 de junio).

Una nueva legislación formaliza el brutal aislamiento ruso de los presos políticos tártaros de Crimea y otros ucranianos (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 17 de junio)

Cómo gobierna Putin en la Ucrania ocupada (Workers Liberty, 16 de junio)

Vida bajo la ocupación (Alter Pravo, mayo de 2025)

Vida bajo la ocupación (Alter Pravo, abril de 2025)

Noticias del frente:

Las defensas Sumy se estabilizan: reporte semanal de la guerra (The Insider, 21 de junio)

Noticias de Ucrania:

Discursos en la Rada Suprema: Expropiación de sede sindical (Red Europea de Solidaridad con Ucrania, 20 de junio)

Vitali Klitschko, alcalde de Kiev: rival del presidente (Meduza, 17 de junio)

Observadores de la ONU informan del aumento masivo de ataques rusos contra civiles en toda Ucrania (Grupo de Protección de los Derechos Humanos de Járkov, 16 de junio)

Más de 1900 toneladas de sustancias nocivas emitidas en el aire de la ciudad y la provincia de Kiev en dos días de ataques rusos (Ukrainska Pravda, 16 de junio)

Ucrania se prepara para una “dolorosa” reducción de la ayuda militar estadounidense tras el anuncio de recortes de Hegseth (Kyiv Independent, 11 de junio)

Noticias rusas relacionadas con la guerra:

Foro Económico de San Petersburgo: una verificación de la realidad económica (Meduza, 20 de junio)

Voluntario pacifista ruso condenado a 22 años de prisión (Novaya Gazeta Europe, 20 de junio)

Cómo se construyó una red para vender sexo con adolescentes a ricos y poderosos en Rusia (iStories, 19 de junio)

Denuncias judiciales muestran las bajas rusas: La oleada de desaparecidos (Mediazona, 5 de junio)

Análisis y comentario:

Política migratoria de Ucrania: Regulación legal e integración europea (Opora, 20 de junio)

Riesgos en el proyecto de ley ucraniano de ciudadanía múltiple (Grupo de Derechos Humanos de Crimea, 17 de junio)

La postura de los defensores de los derechos humanos: el proyecto de ley de ciudadanía múltiple crea amenazas para los residentes de los territorios ocupados (Zmina, 17 de junio)

Volodymyr Artiukh y Taras Fedirko: Guerra y formación de un estado dependiente en Ucrania (Berghahn Journals, 2025)

Necesidades y perspectivas de vivienda social en Kalush Hromada (Cedos, 19 de junio)

Investigación en abusos de derechos humanos:

ZMINA destaca la necesidad de responsabilidad en el Foro de Seguridad de Europa Central y Oriental en Varsovia (Zmina, 17 de junio).

ZMINA participó en el desarrollo de la Hoja de Ruta para la investigación de crímenes de lesa humanidad cometidos por las fuerzas rusas en Ucrania (Zmina, 16 de junio).

Solidaridad internacional:

Australia sanciona a la “flota fantasma” rusa (Crimea Platform, 17 de junio)

Exportaciones rusas de combustibles fósiles: alto a la campaña Seapeak  (Campaña de Solidaridad con Ucrania en Escocia, 16 de junio)

Próximo evento: 

Jueves 26 de junio, de 19:30 a 21:00 GMT, en línea. Informe de las visitas de solidaridad a Ucrania. Ponentes: Mike Kearney (NEU Ukraine Solidarity Network); Rui Palma (Ukraine Solidarity Campaign Steering Committee). Regístro con enlace Zoom.

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Este boletín es elaborado por activistas del movimiento obrero en solidaridad con la resistencia ucraniana. Para recibirlo por correo electrónico cada lunes escriba a 2022ukrainesolidarity@gmail.com. Para dejar de recibirlo responda con la palabra “STOP” en el asunto. Más información en https://ukraine-solidarity.org/. También en Twitter, Bluesky, Facebook y Substack. El boletín se archiva en línea aquí.

Fuente: Boletín 151 de noticias de Ucrania (23 de junio del 2025). Traducido al inglés por the Russian Reader y al español por Hugo Palomino


Si es usted uno de los pocos que aún creen que el dictador ruso Vladimir Putin está interesado en la paz, observe por favor  algunos de los videos de su actuación en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo la semana pasada.

Vladimir Putin en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo 2025. Con subtítulos en inglés. Fuente: Michael Rossi

Así sabrá la verdad.

Aquí está la esencia de Vladimir Putin en seis mentiras, todas lanzadas en 48 horas la semana pasada.

MENTIRA 1: “Toda Ucrania le pertenece a Rusia”.

REALIDAD: Basta el derecho internacional. Es realmente así de simple. O pregunte a los ucranianos. Fin de la discusión.

Las palabras de Putin, las risas y los aplausos del público, la admiración en la sonrisa del “entrevistador” —tres años y medio después de la invasión—, todo grita “¡alerta roja, dictador al ataque!”. Sobre todo porque las palabras de Putin esta semana no son más que una continuación de su “tesis histórica”, ​​publicada en el verano de 2021, seis meses antes de invadir Ucrania, en la que afirma que rusos y ucranianos son un solo pueblo y que deberían vivir juntos como un solo Estado: Rusia.

Como ahora sabemos, en febrero del 2022, Putin demostró su “amor” hacia los ucranianos de una manera más bien abusiva: “estén de acuerdo conmigo, mis queridos hermanos y hermanas, de que somos uno, o los invadiré, los asesinaré, los torturaré, los violaré y los mataré, y entonces entederán que somos uno”.

Esto es, como se dice en Rusia, alguien que va ‘va-bank’ –a toda máquina (‘ва-банк’).

MENTIRA 2: Putin dice que desea terminar la guerra lo antes posible.

“Créanme, nosotros también queremos terminar la guerra, y cuanto antes. Y si pacíficamente mejor, si podemos llegar a un acuerdo”, declaró Putin en San Petersburgo.

REALIDAD: Esta es simple. El dictador ruso ha roto nada menos que 26 altos al fuego desde que invadió Ucrania por primera vez en 2014. Esto es cada uno de  los que se acordaron en 11 años.

En San Petersburgo, se le preguntó directamente a Putin sobre la ofensiva rusa a gran escala en la ciudad de Sumy, al noreste de Ucrania. Ucrania afirma que Rusia ha concentrado 60.000 soldados a menos de 30 km de la ciudad y que en  mayo y junio, aldea tras aldea al norte de la ciudad han caído bajo el ejército ruso, que se acerca cada vez más a Sumy.

“No es nuestro objetivo tomar Sumy”, respondió Putin, “pero, en principio, no lo descarto…” ¿Parece este un hombre que desea poner fin a la guerra?

La semana pasada se cumplieron 100 días desde que Ucrania aceptó la propuesta de un alto el fuego incondicional de Trump. Putin aún no la ha aceptado. 100 días. En cambio, el dictador ruso ha aprovechado esos 100 días para intensificar los bombardeos sobre zonas residenciales de ciudades ucranianas, enviando a menudo entre 400 y 500 drones cada noche. La mayoría de las veces, esto significa 6 u 8 muertes, pero cada tanto, como el pasado martes en Kiev, el coste humano es aún mayor: un ataque con drones y bombas en la madrugada dejó 30 muertos mientras dormían y 170 heridos.

Eso es todo lo que se necesita saber acerca de si Putin quiere terminar la guerra. O no.

MENTIRA 3: Putin dice que Rusia no bombardea zonas residenciales sino  objetivos del sector defensa.

“Los ataques no fueron contra zonas residenciales, sino contra instalaciones militares e industriales”, explicó Putin esta semana sobre el bombardeo de Kiev que mató a 30 personas e hirió a 170. Ha repetido estas “explicaciones” decenas de veces tras otros atroces atentados terroristas.

REALIDAD: Sólo basta con mirar este vídeo.

No hace falta ser un experto militar para ver que el dron/bomba ruso se dirige directamente a un bloque de pisos residenciales y no a una instalación industrial-militar.

Hay que ser muy tonto para creer que esto no es intencional. De hecho, la única persona a la que he oído explicar este tipo de ataques como no intencionales es, como podrán adivinar, el presidente de los Estados Unidos. El Domingo de Pascua, Rusia bombardeó la plaza del mercado central de la ciudad de Sumy, al noreste de Ucrania, usando munición en racimo y alcanzando a feligreses y personas que se dirigían, con sus familias, a celebrar la Pascua. 31 personas fueron asesinadas. Pero Donald Trump manifestó que se le había informado que Rusia había, simplemente, cometido un “error“.

Todos los expertos independientes coinciden en que, en los últimos meses, Rusia ha atacado cada vez más parques infantiles, mercados, hospitales y barrios residenciales. Basta con ver los vídeos de ucranianos muertos y heridos rescatados de los escombros en pijama y camisón que se publican cada mañana .

En cambio, el propio enviado de Trump a Ucrania, el general retirado Keith Kellogg, tuiteó que no tenía dudas de que este era un ataque deliberado.

MENTIRA 4: Putin dice que está listo para reunirse con Zelenski 

“Estamos listos para reunirnos… Estoy listo para reunirme con todos, incluso con Zelenski”, dijo Putin en San Petersburgo.

REALIDAD: Putin ha evitado reunirse con el presidente ucraniano en repetidas  oportunidades. La más reciente, en Estambul, en mayo, donde Zelenski lo retó a una reunión cara a cara: “No tiene sentido prolongar las matanzas. Y esperaré a Putin en Turquía el jueves. Personalmente”.

Pero Putin decidió no ir a la reunión con su homólogo, quien es mucho más joven, tiene más cabello, no tiene barriga, no usa bótox, es dinámico y cuenta con gran simpatía de la prensa internacional.

MENTIRA 5: Putin cuestiona la legitimidad de Zelenski

“¿Por qué digo esto?”, se preguntaba en voz alta Putin, en San Petersburgo. “No nos interesa quién esté negociando, aún si es el  líder del actual régimen. Estoy dispuesto a reunirme con él, pero sólo en la etapa final. La firma debe provenir de un gobierno legítimo. De lo contrario, el próximo gobierno simplemente tirará el acuerdo a la basura”.

REALIDAD: ¿Por dónde empezar con esto? Un dictador brutal y corrupto que ha estado en el poder en Rusia desde 1999 y que durante ese período ha destruido todo signo de democracia, libertad de expresión y medios de comunicación, ni que decir de  la mayoría de sus oponentes políticos… acusa a un presidente elegido popularmente de ser ilegítimo (Zelenski obtuvo el 73% de los votos en 2019). Si Zelenski pospuso las elecciones que debían celebrarse en 2024 fue porque el mencionado dictador había invadido su país.

En otras palabras: Putin negociará con Zelensky, según afirma, pero se reservará el derecho a negar el acuerdo por considerarlo ilegítimo.

Alternativamente, Putin quiere forzar elecciones en Ucrania, lo que generaría inestabilidad. Claro, precisamente por eso Putin desea elecciones. Los desafíos logísticos y de seguridad serían insuperables: este es un país y un pueblo que se encuentran en medio del período más traumático de su historia, con un tercio de su población (entre 12 y 14 millones de personas) obligada a huir de sus hogares, el 20 % del país ocupado y cientos de miles de personas muertas y heridas. Imagine llevar a cabo una campaña política y elecciones en tales circunstancias, forzados por su vecino invasor, el país que los ucranianos consideraban su principal aliado.

No es sorprendente que un veterano de la KGB como Putin intente esto; no tiene nada que perder. Lo sorprendente es que Trump y varios miembros de su administración coincidan con el dictador ruso en que Zelenski es ilegítimo y que debe convocar elecciones antes de firmar un acuerdo de paz. ¿Por qué, por qué dirías algo así, Donald, si de verdad quieres ver la paz en Ucrania?

MENTIRA 6: Putin califica la revolución ucraniana del 2014 de “golpe de Estado”

REALIDAD: Lo siento, Vova, estuve en la plaza el 2013-14, prácticamente a diario  durante varios meses. No hay forma educada de decirlo: eres un puto mentiroso. ¡Deja de mentir, Vova!

Aquel fue un verdadero levantamiento popular, que involucró a millones de ucranianos en todo el país. Los hechos lo prueban: 11 años después, es fácil encontrar ucranianos que participaron en el Maidán durante meses y que hoy están decepcionados con el resultado de la revolución. Demasiados de los antiguos peces gordos permanecieron en el poder; la lucha contra la corrupción ha sido demasiado lenta. Pero ninguna de estas personas —millones— que presenciaron lo sucedido, que realmente participaron, lo llama “golpe de Estado”.

Ellos estuvieron allí. Ellos hicieron la revolución. Ellos lo saben.

Lo cierto es que hoy, 11 años después de que Putin invadiera Ucrania por primera vez, y tres años y cuatro meses después de que lo hiciera por segunda vez, es difícil encontrar a alguien que crea en sus mentiras. Salvo que estén pagados por el Kremlin.

Fuente: Michael Andersen, “Sólo un tonto creería que Putin quiere paz”, Dos viejos gruñones sobre Ucrania, 23 de  junio del 2025. Traducido al inglés por the Russian Reader y al español por Hugo Palomino


Funcionarios ucranianos reaccionaron con indignación a los comentarios de Vladimir Putin del viernes, en los que aseguró a los delegados del Foro Económico Internacional de San Petersburgo que “toda Ucrania es nuestra”.

En su discurso, durante el evento anual de desarrollo económico de San Petersburgo, Putin amenazó con una respuesta nuclear si Kiev desplegara una “bomba sucia” (a pesar de admitir que no había pruebas de que Ucrania estuviera considerando hacerlo) y describió la actual invasión de Ucrania como una necesidad defensiva.

Al negar rotundamente la soberanía de Ucrania, Putin repitió la vieja narrativa del Kremlin de que ucranianos y rusos son “un solo pueblo”, una afirmación que ha sido rechazada una y otra vez tanto por Ucrania como por la comunidad internacional.

Putin confirmó que las fuerzas rusas estaban creando una zona de contención  de 10 a 15 kilómetros dentro de la región ucraniana de Sumy, tras una incursión de siete meses por parte del ejército ucraniano en la vecina región rusa de Kursk. Aunque negó que Rusia planeara ocupar la ciudad de Sumy, Putin añadió, categóricamente, que no lo descartaba.

Putin amenazó con una escalada nuclear y   advirtió de una devastadora respuesta rusa si Ucrania despliega una “bomba sucia”, combinación de explosivos convencionales y material radiactivo, a pesar de que no hay noticia de que Ucrania posea tal dispositivo,  hecho que el propio Putin reconoció.

Un ataque así “sería un error colosal por parte de aquellos a quienes llamamos neonazis en la Ucrania actual”, dijo, añadiendo que “podría ser su último error”.

“Nuestra doctrina nuclear establece que siempre respondemos a las amenazas con la misma moneda. Por tanto, nuestra represalia sería extremadamente severa y, muy probablemente, catastrófica tanto para el régimen neonazi como para la propia Ucrania”, continuó Putin.

En respuesta a los comentarios sobre su  nocturno discurso del viernes a la nación, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenski dijo que esto demostraba que Putin no tenía intención de negociar un alto el fuego y que “Rusia quiere continuar la guerra”, y agregó que las fuerzas ucranianas estaban repeliendo con éxito los ataques rusos en la región de Sumy.

Otros funcionarios ucranianos también condenaron las declaraciones de Putin. El ministro de Asuntos Exteriores, Andrii Sybiha, calificó estas declaraciones de “desquiciadas” y afirmó que el líder ruso había mostrado “un total desdén por los esfuerzos de paz estadounidenses”.

“Mientras que los Estados Unidos y el resto del mundo han pedido el fin inmediato de la matanza, el principal criminal de guerra de Rusia habla de planes para apoderarse de más territorio ucraniano y asesinar a más ucranianos”, escribió Sybiha en X.

A pesar del continuo aislamiento internacional de Rusia, Putin afirmó también que la economía del país seguía fuerte y señaló que el PIB había crecido más del 4% anual en los últimos dos años, que la pobreza había caído al 7,2% y que el desempleo había bajado a un mínimo histórico del 2,3%.

Fuente: Emilia Kurilova, “Indignación en Kiev tras el anuncio de Putin en el Foro Económico internacional de San Petersburgo de que ‘toda Ucrania es nuestra’” Novaya Gazeta Europe, 21 de junio del 2025. Traducido al inglés por the Russian Reader y al español por Hugo Palomino

El lector ruso: Los que se van vs. los que se quedan

anatrrra, en Arbat, diciembre del 2024

Kirill Medvedev*, poeta, editor e integrante de la banda Arkady Kots, dejó Rusia en 2023 y retornó hacia el final del 2024. A pedido de la “Republic Weekly”, él nos explica su sinuoso andar, como luce Moscú después de una ausencia prolongada y que tienen que decir los que se quedaron acerca de los que se van.

Tras un año y medio viviendo en el extranjero por motivos personales (políticos, por supuesto), llevo ya varios meses en Moscú. A pesar de los evidentes riesgos, realmente no deseo marcharme y me aterroriza pensar en todo lo que hay que hacer cuando se vive en el exilio. Estoy dispuesto a hablar en alegorías o incluso a permanecer completamente en silencio, si es necesario, para poder vivir en mi ciudad natal. Aunque, claro, ¿qué podría ser más importante que despertarse por la mañana y puñetear al régimen de Putin en la cara sin andarse con rodeos?

Todo en Moscú es familiar y acogedor. Me son indiferentes los trabajos de renovación de Sobyanin. Las cosas han mejorado en algunas partes, en otras, todo lo contrario. Lugares medio abandonados han emergido súbitamente, incluso en barrios caros, como si repentinamente el dinero se hubiera evaporado. Estoy seguro de que eso es lo que ha ocurrido, literalmente.

No veo ningún festín privado en medio de la plaga, pero creo que aún no doy con los lugares indicados. Toda Moscú se ha vuelto desolada y salvaje. Cuando la capital finalmente se mude a Siberia, la Moscú que conozco y amo se verá aún mejor. Pero, por ahora, es lo que es: un disparatado patchwork al caótico estilo euroasiático que absorbe millones de tonos ostentosos y pobres del país entero y de alrededor, mientras nos tienta con nuevas revoluciones en alguna de sus plazas y patios traseros.

Toda Rusia puede encontrarse en Moscú, y aún así, como todos saben, Moscú no es toda Rusia. Debido a esta rareza, los moscovitas pueden amar a todo el país más fácilmente que cualquier otro, aunque este país sea imaginario e insondable, hecho a partir de retazos. “Estoy de pie como frente a un acertijo eterno, / ante una gran y fabulosa tierra”, cantaba un famoso moscovita. Repito una línea de otro poeta acerca de otra ciudad y pienso que amar la ciudad capital y el país es un privilegio enorme, complicado. “Que no sea mi suerte / morir tan lejos de ti”.

Los hábitos de comunicación pública en línea han cambiado mucho por los riesgos que implican. Ahora ya no parece que tu evento no hubiese existido si no tiene publicaciones en internet, ni si dejaste de publicar fotos tuyas con un alegre grupo de asistentes.

Ahora hay (más) canales de comunicación personales con comunidades y más boca a boca. La gente reacciona de forma más reservada en público y más emocional entre amigos. Discúlpenme por ser sentimental pero nada se compara a los abrazos reales de amigos y familia en una ciudad llena de recuerdos, tuyos y de otros.

Por supuesto, hay muchos nuevos problemas y prefiero lidiar con algún tipo de adicción al internet que con la pesadilla a la que todos nos enfrentamos ahora. Aún así, existe la idea de que la guerra se ha hecho camino en la degradación de todas las formas de vivir en Rusia. Esto no es cierto. Los seres humanos son criaturas muy creativas e ingeniosas. Los golpes violentos no acaban con la vida, sino que la impulsan a nuevas formas. Un detalle: ninguna forma de vivir y crear puede justificar el asesinato en masa de gente que no volverá a despertar. Comunidades culturales, activistas, educaciones y otras que persisten y cambian, a pesar de la semi clandestinidad, a pesar del costo del riesgo o compromiso, incrementan nuestras posibilidades de transicionar a una forma diferente de vivir en nuestro país en el futuro. Mientras más aliados tengamos en casa ahora, más posibilidades de que estén en el lugar correcto, a la hora correcta, esto si los primeros vuelos en los que nuestros amigos han sido expulsados del país se demoran un poco.

Es evidente la ironía o irritación contra quienes han salido (de Rusia) por una u otra razón entre quienes se han quedado, a excepción de los que planean partir. Una de las quejas usuales es “ellos se fueron para vivir tranquilos e hicieron bien, pero no deberían hacerlo pasar por un acto político”.

Es cierto, aunque con muchos peros. Por supuesto, bravo por los activistas que han ayudado a muchos a emigrar y adaptarse a vivir en el extranjero. Bravo por los periodistas que se han mudado a lugares relativamente seguros desde donde pueden continuar con sus obligaciones profesionales para con sus conciudadanos. Noticias regulares, aunque serias, mostradas con respeto a la audiencia y a ellos mismos, sin brutalidad innecesaria (“para poder compartirlas con la abuela”) son desesperadamente indispensables, casi todos coinciden en esto. Pero el pesimismo y animosidad contra la vida en el país por parte de los ciudadanos emigrados está completamente fuera de lugar. Claramente, los exilios autoterapéuticos, a la vieja usanza, deben tratarse de forma privada. 

Mientras la demanda por información alternativa es grande (también muchos en la URSS escuchaban La voz de América, sin ser necesariamente antisoviéticos), se puede notar el escepticismo o falta de interés en los emigrados políticos. ¿Por qué? Al parecer son muchos los ejemplos en los que, a su regreso, son los emigrados políticos quienes se involucran en grandes transformaciones e incluso las lideran. Escapar de una prisión rusa, huir al extranjero, brindar por el éxito de la aventura con camaradas en Génova mientras se discuten futuras estrategias en atmósferas relajadas y retornar para trabajar clandestinamente, era la trayectoria típica de los demócratas radicales rusos de principios del siglo veinte. 

Los tiempos han cambiado desde entonces, aún cuando muchos viajan de ida y vuelta. Podemos dialogar largamente acerca de las dificultades de la emigración con quienes se quedaron en Rusia, ellos estarán de acuerdo y simpatizarán con nosotros, especialmente si estuvimos en riesgo aquí, en casa. Pero la mayoría aún ve en alguien que se muda al exterior una mejora de su vida privada.

Renunciar a tu vida pasada es, automáticamente, como renunciar a tu comunidad del pasado. La propaganda, por supuesto, hace su mejor esfuerzo para inflamar el resentimiento, pero no es sólo la propaganda. La emigración es una experiencia de constante autonegación. Especialmente ahora, cuando a los emigrados rusos se les recuerda (gentilmente y no tan gentilmente) que deben cancelarse a ellos mismos en términos de su ciudadanía, pasado, lenguaje, identidad e incluso su bandera. Es más, el reanimado discurso ético religioso de la guerra fría, con su confrontación entre el bien y el mal a escala global, ha jugado un rol considerable en todo esto.

El campo en el que debería tomar lugar el diálogo entre los que se van y los que se quedan, así como entre los opositores moderados y los leales dubitativos, ha sido arrasado por moralizadores de proverbiales abrigos blancos y patriotas rabiosos. Ellos son quienes dividen y conquistan.

Quienes se van generalmente argumentan en términos de libertad negativa –libertad de la censura, de la represión política, de la movilización militar, de financiar indirectamente la guerra y a quienes la defienden. Quienes se quedan lo hacen porque no encuentran cómo superarse en el extranjero, al menos no sin un esfuerzo sobrehumano y el convencimiento de que les atemoriza más la amenaza del arresto o la autocensura. Estos generalmente hablan de deberes, hacia sus parientes mayores, estudiantes, pacientes, votantes, prisioneros políticos, las tumbas de sus familiares, hacia la patria, etc. Y muchas veces obtienen como réplica que es inmoral ser parte de la vida normalizada de la Rusia actual. El conflicto ético es evidente.

Me imagino a los Pokrovas y a los Ordynkas pensando de dónde sacarán dinero para pagar las cuentas y las deudas. Hay afiches en los que se llama a los hombres a enlistarse en el ejército. De alguna forma, no me siento más respetable que quienes matan por dinero. Definitivamente no lo haría, pero esto no es motivo para elevar mi autoestima. Pienso en algún viejo camarada, perecido en la “operación militar especial”. Sus deudas, su bajo nivel social y su resentimiento izquierdista antioccidental convertidos en enajenación imperialista. Me siento en un café, pienso en mis planes. La gente a mi alrededor habla de diversas cosas mientras los habitantes de un país vecino son bombardeados en nuestro nombre.

Soy bueno alejando lo desagradable. Todos lo somos.

Al estar aquí y disolverme en esta vida, es difícil sentirse como un miembro de un comité de ética. Es sencillo darse cuenta que todos somos básicamente iguales, que no hay diferencias insuperables entre nosotros. Todas nuestras acciones (ya sean ordinarias, vergonzosas o magnificentes), toda la pasividad de las masas, todas las revueltas de las naciones, son manifestaciones del mismo principio humano en diferentes circunstancias históricas. La forma en que mi propia humanidad se manifiesta en ellas es de lo más interesante de observar. Vale, eso ya ha quedado claro.

No, por supuesto, hay una gran diferencia entre la oposición a la crueldad, la no participación pasiva, y la complicidad. Los propagandistas putinistas han estado desvaneciendo la distinción entre estas para despolitizar y degradar moralmente a la sociedad. Sabemos eso y no nos pueden engañar. Tanto en entornos seculares y cristianos, una persona siempre tiene una elección y una responsabilidad que deviene de esta. No debemos ver al individuo como una reticente víctima de la carencia y la propaganda. También es verdad que, aún si creemos haber tomado la elección moralmente supercorrecta definitiva y juzgamos incesantemente a nuestro vecino o creemos que está hecho de algo diferente, o caemos en la tentación de culparle de complicidad colectiva sin un juicio, sería hacer lo mismo que hacen varios líderes espirituales y políticos en nuestro país.

La maldad política no se combate con la virtud personal, ni mucho menos con el postureo moralista, sino con la ética política o cívica. En ese sentido, nuestro país tiene un gran problema.

Todos los debates entre los que se van y los que se quedan, entre los lema “paz ya” y “guerra hasta que caiga la dictadura”, sobre si Navalni debió o no retornar a Rusia, giran alrededor de una pregunta sin respuesta: ¿qué es aquello por lo que estamos dispuestos a arriesgar nuestras vidas privadas, nuestros ideales colectivos?

Ciertamente, no tengo una respuesta clara. Rusia ha dejado atrás los heroicos tiempos del liberalismo y el socialismo, cuando la gente creía que el heroísmo cívico no era una debilidad mental o una temeridad, sino un deliberado y maduro paso hacia un futuro mejor. El deseo del pueblo de tomar las calles contra la guerra y la dictadura es imposible sin la convicción de que se está en el lado correcto de la historia, de que estamos en un movimiento que coincide y trasciende nuestro interés privado.

Los bolcheviques creyeron en el arribo inevitable del comunismo a escala global y fueron capaces de convencer a muchos de que esto pasaría, lo que les significó la victoria. En 1991, los rusos creían que al defender la Casa blanca (rusa) y enfrentarse a los tanques de los conspiradores golpistas, encaminaban a Rusia por el camino del progreso, por el que todas las naciones democráticas estaban transitando. Querrámoslo o no, Rusia no está lista para seguir ningún camino conocido. Es más, ya no hay camino alguno: el camino ha de ser empedrado desde cero (estoy contando con esto).

Hoy, vemos una tenue luz de esperanza en el republicanismo y su concepción de que el espíritu comunitario no es un premio consuelo para gente sin realizamiento profesional ni felicidad personal. Este no se puede reducir a una virtud profesional o personal y no es una profesión en sí misma.

Cualquiera que se atreva a unirse a otros para oponerse a la tiranía y trabaje cada día para prevenir que esta se repita, es capaz de demostrar valor cívico. Y mientras más brillante, resuelto y constructivo sea alguien en su compromiso con su trabajo, mientras más use su potencial profesional, creativo o de otro tipo, mayor será su autoridad en su comunidad y mayor será la posibilidad de que quede en la memoria comunitaria. Esto suena bien como motivación pero si la ética republicana es posible, entonces es realizable en campañas en pequeños y medianos espacios alrededor de edificios residenciales, patios, vecindarios y (la mayoría de) ciudades, donde es posible encontrar analogías con las antiguas plazas griegas en las que la gente sostenía reuniones.

Una comunidad nacional es imaginaria, sin importar cómo la pensemos, se basa en una vaga situación histórica y en la memoria colectiva. Si no queremos que esta sea la memoria de como “todos nos temían”, debería entonces ser la memoria de como sobrevivimos y resistimos juntos –secreta y explícitamente, pasiva y activamente– la exterminación de otros y nuestra propia exterminación, de como construimos lazos, nos comprometimos con la “cultura”, educamos a los niños, apoyamos a los prisioneros políticos y ayudamos a las víctimas de los bombardeos y a quienes se quedaron sin hogar.

Esta es la base de la comunidad, una base alimentada no por la superioridad moral, ni por la negación de uno mismo y sus raíces, ni por marcar diferencias. Se nutre, en cambio, de la responsabilidad de la gente que está o ha estado con nosotros en las mismas plazas y en las mismas filas, de la gente que camina las mismas calles, de quienes fueron a las mismas escuelas, de quienes comparten las mismas esperanzas por el futuro.

Si estamos de acuerdo en esto, entonces tiene sentido tomar el riesgo y poner nuestro corazón en algo, juntos.

* Medvedev ha sido incluido en el registro de “agentes extranjeros” del ministerio de justicia ruso.

Fuente: Kirill Medvedev, “I Returned to Moscow from Exile and I Don’t Want to Leave,” Republic, 5 January 2024. Traducción al español por Hugo Palomino para The Russian Reader.